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Bienvenidos al más allá

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Con una trayectoria de más de una década, la banda CocoRosie es difícil de encasillar bajo cualquier criterio ortodoxo. Su propósito: desafiar la idea tradicional de música, espiritualidad y género.
Por: M_i_N_T
propuesta de la banda CocoRosie

Todos esos chicos hermosos
Proxenetas, reinas y queers criminales.
Todos esos chicos hermosos.
Tatuajes de barcos y tatuajes de lágrimas…

Así canta Antony Hegarty en el coro de la canción “Beautiful Boyz” de la banda CocoRosie, integrada por las hermanas Bianca y Sierra Casady. Su trayectoria ha arrojado ya cinco álbumes (el más reciente de 2013) y varios EP.

En la canción (inspirada en la vida del escritor francés Jean Genet) se cuenta la historia del hijo de una prostituta que va de reformatorio en reformatorio, hasta terminar en una cárcel donde conoce al amor de su vida poco antes de que este sea ejecutado.

Clasificar la música de CocoRosie supone todo un reto si se tiene en cuenta que una de las ideas de las hermanas Casady es incorporar una gran variedad de géneros (electrónica, opera, pop, folk, blues, hip-hop, etc.) y retar las concepciones tradicionales en torno a lo que “combina” musicalmente hablando.

También, claro está, extienden este reto a otras áreas de su performance, desde las letras de las canciones, hasta la indumentaria que usan en sus conciertos y videos (como el uso recurrente de barba y bigote postizos y otros elementos del drag), sin olvidar las ideas que exponen en sus entrevistas y sus proyectos secundarios como la revista Girls Against God que explora el feminismo en el arte contemporáneo.

Todo empezó con el reencuentro de las hermanas en París tras una separación de casi diez años: “Sentíamos que no teníamos nada que decirnos” recuerda Sierra en una entrevista con SpecialTen DVD Magazine.

Comenzaron a hacer sesiones de grabación en el baño del apartamento de Sierra en las que experimentaban con diversos instrumentos (algunos de ellos improvisados o no convencionales) y con el intenso contraste entre las voces de cada una.

Aunque hasta muy adelantado el proyecto no concibieron la posibilidad de hacer un disco, la compañía discográfica Touch & Go Records les ofreció la posibilidad de lanzar un LP que las puso en el mapa como unas de las artistas nuevas más prometedoras al lado de gente como Joanna Newsom y Devendra Banhart.

Siempre ha habido controversia entre la crítica con respecto a CocoRosie (la reconocida página de música Pitchfork dijo en 2005 acerca del segundo álbum que era “uno de los discos más fastidiosos que eres susceptible de recordar”).

Sin embargo, La maison de mon rêve es probablemente el proyecto más comercialmente exitoso de las hermanas, y llegaron incluso a hacer un comercial de perfume para Kenzo Amour en el que muchos escuchamos la canción “Good Friday” sin saber nada de ellas .

Yo no las conocí hasta 2011 cuando me mostraron la canción “Lemonade” de su álbum Grey Oceans (2010) y recuerdo que me impactó mucho la crudeza de la voz de Bianca yuxtapuesta a la claridad de la de Sierra.

Pero nunca anticipé la fascinación tan intensa que habrían de provocar en mí. Han pasado ya dos años largos en que he escuchado su música obsesivamente y he tenido la oportunidad de disfrutar de la “ceremonia del niño fantasma” que dice Bianca es su música.

Y es que escuchar la música de CocoRosie se siente en ocasiones como algo ceremonioso, como entrar en un trance que permite ser testigo de un diálogo (impresión que tal vez sea producto del contraste entre las voces anteriormente mencionado) en el que se desenmaraña un gran misterio. En múltiples entrevistas se ha tocado el tema de la religión, como lo hicieron para la página web On Being:

Sierra Casady: Para nosotras nuestro trabajo ha sido muy catártico y ha girado en torno al proceso de descubrir cómo podemos aflojar el agarre de la religión alrededor de nuestras mentes.

Bianca Casady: Hablamos mucho sobre estar disponibles para la inspiración, no tanto en el sentido de inventar ideas sino de percibir cosas, y no se trata de rastrear la fuente de esa inspiración, sea cósmica o proveniente de la profundidad interior o de ambas.

Sierra Casady: Para mí uno de los elementos clave de la espiritualidad es el misterio.

Bianca Casady: Siempre he sentido fuertemente el aspecto misterioso de ser humano, nunca saber realmente qué pasa después de la muerte y cosas así.

Me siento tan confortada por el misterio, y ver a la religión intentando definir estas cosas que para mí son realidades humanas indefinibles se siente falso, le niega al individuo la posibilidad de descubrir su propia verdad, de construir su propia mitología y de tener una noción de su individualidad sin la necesidad de un mediador.

El feminismo y la ecología

propuesta de la banda CocoRosie
El misterio, la espiritualidad y el género son temas recurrentes en la música de CocoRosie.

Un elemento clave del proyecto es entonces la dimensión espiritual que exploran en muchas de sus canciones.

En “End of Time” se habla del apocalipsis, pero no necesariamente como un designio de los dioses sino en términos de la vida material y antiecológica que llevamos, y nos invita a pensar qué se puede hacer para empezar de nuevo.

En algunas presentaciones en vivo de la canción “K-Hole”, se preguntan reiteradamente el nombre de Dios y en “God Has a Voice, She Speaks Through Me”, se plantea la idea de un Dios femenino y se expone una imagen idealizada de nuestra vida en la tierra, tal vez con el propósito de plantear lo mundano como la última frontera de la experiencia.

Todo esto va encaminado hacia el proyecto del Future Feminism, un nuevo movimiento encabezado por Bianca Casady y Antony Hegarty (vocalista de la banda Antony and the Johnsons) que incorpora filosofías ecologistas a la lucha de género.

Se habla sobre la asociación primaria que han establecido la gran mayoría de las culturas (grandes y pequeñas) entre la tierra y lo femenino, y cómo el culto a dioses del cielo (que suelen ser masculinos) ha cercenado el vínculo entre la humanidad y su entorno natural.

La promesa de un paraíso distinto a la Tierra ha propiciado cierta irresponsabilidad en los individuos que sienten que no le deben ningún respeto al lugar donde sólo están de pasada, y la idea de CocoRosie y el movimiento es impulsar un replanteamiento de esta relación al proponer formas alternativas de cultivar experiencias espirituales.

Hay muchísimo por explorar y aprender con CocoRosie, sobre todo en medio del bombardeo (y esto es un lugar común) de proyectos dotados de producciones impresionantes pero que nunca van más lejos del feminismo contradictorio de Beyoncé, y esto cuando quieren “decir algo”. Realmente vale la pena ir al “más allá” que, como plantean las hermanas, no está tan lejos como dicen.

Comentarios

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  • Fernando Ramírez

    Qué interesante ver este tipo de artículos acá. Sería una muy buena vía para seguir en el blog. Soy fan de CocoRosie desde que salió La maison de mon rêve, y desde entonces nunca han dejado de “embrujarme”. Su puesta en escena es increíble y tengo entendido que en vivo son geniales, improvisan mucho y son muy dadas al público.

    Un dato más para el artículo: Antony Hegarthy plasmó lo que él piensa sobre Future Feminism en su álbum en vivo de 2012 titulado Cut the World. El segundo track, que en realidad es un monólogo de él de casi 8 minutos, tiene justo ese título. Vale mucho la pena escucharlo. Antony siempre ha estado muy ligado a la música de Sierra y Bianca. En su último álbum Tales of a Grass Widow vuelve y hace un dueto con ellas.