Inicio A Fondo Bisexuales: “acá estamos, existimos”

Bisexuales: “acá estamos, existimos”

Género, diversidad sexual y cambio social.

9 personas bisexuales hablaron con Sentiido sobre las creencias que persisten sobre esta orientación sexual. Recordaron que no están confundidas, que no son homosexuales de clóset y que lo suyo no es una etapa sino que simplemente les atraen hombres y mujeres.

Qué es la bisexualidad y ejemplos de personas bisexuales
9 personas que se identifican como “bisexuales” hablaron con Sentiido sobre las creencias alrededor de esta orientación sexual y los retos y desafíos que enfrentan.

Una propuesta que cada vez toma más fuerza es la idea de dejar atrás las etiquetas “gay”, “lesbiana”, “bisexual”, “trans”, “heterosexual”, “hombre” y “mujer” para simplemente ser humanos.

Uno de los argumentos detrás de esta idea es que estas categorías son vistas como identidades inmodificables, cuando en la vida nada es estático. Asimismo, son causa de desigualdades. Está claro que en materia de derechos no es lo mismo ser heterosexual que homosexual u hombre que mujer.

Como lo explicaba Sentiido en el artículo Queer para dummies, además de retar la heterosexualidad obligatoria (llamada “heteronormatividad”), una de las propuestas de las teorías queer es no clasificar a las personas por una orientación sexual o una identidad de género.

Entre otras cosas, porque la sexualidad y el género son espectros muy amplios que pueden variar con el tiempo. Rubén Campero, licenciado en psicología y sexólogo especialista en género y diversidad sexual, radicado en Montevideo (Uruguay), le explicaba a Sentiido que si se tienen en cuenta las fantasías, impulsos y sensaciones de cada quien, se entendería que el erotismo y el afecto trascienden el sexo y el género de las personas.

Según Judith Butler, filósofa norteamericana, cualquier categoría de identidad, como “lesbiana” o “heterosexual” regula y controla.

Algunas personas, entre ellas buena parte de las nuevas generaciones, coinciden en que lo mejor sería empezar a poner sobre la mesa palabras como “pansexualidad” o la idea de que en la atracción y en la afectividad no son determinantes el sexo, el género ni la orientación sexual de cada quien.

Sin embargo, también están quienes consideran que vale la pena aprovechar que “bisexualidad” es un término que forma parte del imaginario colectivo, más allá de otros como “queer” o “pansexualidad”, para cuestionar la idea de limitar la sexualidad a heterosexualidad y homosexualidad.

Quienes se identifican como bisexuales buscan que esta orientación sexual no sea señalada como una etapa o un estado de confusión, sino que se reconozca como la atracción sexual y afectiva tanto por personas del mismo sexo como del opuesto.

Sentiido habló con 9 personas bisexuales sobre las creencias alrededor de esta orientación sexual y los retos y desafíos que enfrentan.

Catalina León Amaya

Qué es la bisexualidad y ejemplos de personas bisexualesAbogada con una maestría en sociología y derecho, consultora en derechos humanos con énfasis en prevención y atención de violencias contra las mujeres. Es cofundadora del Colectivo Sentimos Diverso y participó en la Mesa LGBT de Bogotá.

 “La bisexualidad es una orientación sexual, no una fase ni una transición”

El primer gran amor de Catalina fue una persona que, en ese entonces, se identificaba como mujer, con quien convivió durante tres años y quien hoy se reconoce como hombre trans. “A ella (hoy él), la conocí en la iglesia cristiana a la que asistíamos. Durante 10 años estuve vinculada a iglesias cristianas convencida de todo lo contrario a lo que hoy pienso”.

Enamorarse y vivir algo reprobado en la iglesia que frecuentaban las llevó a retirarse. “Tuvimos que elegir entre nuestra relación o permanecer allí y escogimos lo primero”. Antes de esa relación, Catalina había sentido atracción por hombres pero se enamoró, en ese entonces, de una mujer y lo asumió con tranquilidad.

Adicional a esto, en la iglesia existían normas con las que Catalina no estaba de acuerdo. “Por varios años acepté someterme a ese control porque estaba en cuestión mi fe, considerada allí como la verdadera, pero la copa se iba a rebosar tarde o temprano”.

Después de esa experiencia, Catalina tuvo parejas masculinas y actualmente está casada con un hombre. “Sin embargo, por la manera como el amor y el sentir han llegado a mi vida, me fue quedando claro que soy bisexual. De llegar el momento de la ruptura con quien estoy, no sé si la siguiente persona con quien me relacione será masculina o femenina”.

“Más que bisexual, soy una persona que puede amar independiente del sexo o género del otro”

Con su familia el proceso ha sido más difícil porque la mayorìa es muy religiosa -como Catalina lo era- y el hecho de que ella asumiera su bisexualidad con tanta contundencia les significó dolor, rupturas y distancias.

“Para mí es importante recordarle a mi familia que aunque después de haber tenido una pareja femenina, he tenido otras masculinas, esto no significa que me haya ‘rehabilitado’, que fue una fase por la que pasé o que ya entendí y volví al camino correcto. Es como si por ser bisexual, tuviera que salir del clóset constantemente para recordar que no me he vuelto a adecuar a ninguna norma heterosexual”.

Desde hace unos meses, Catalina vive en Brasil donde, entre otras cosas, ha desarrollado investigaciones sobre el sistema de justicia en casos de violencia doméstica.

1. ¿Cuáles son las principales creencias y estereotipos que persisten alrededor de la bisexualidad?

Están las ideas de que las personas bisexuales “pateamos con ambas piernas”, que somos promiscuas, que mantenemos relaciones paralelas con hombres y mujeres, que lo queremos todo al mismo tiempo, que somos indefinidas y que constantemente estamos dudando de nuestra orientación sexual.

2. ¿Qué podría decirles a quienes creen que las personas bisexuales son en realidad “homosexuales en el clóset”?

Que la bisexualidad es real. Existimos quienes podemos amar y desear a las personas independientemente de su género. Ocurre. Esto no es un asunto de porcentajes o de “una bisexualidad perfecta” donde la atracción sea de un 50% por hombres y de un 50% por mujeres porque de lo contrario la persona sería homosexual o heterosexual.

No faltan quienes nos hacen cuentas de cuántas parejas masculinas y cuántas femeninas hemos tenido para sacar sus propias conclusiones porque siempre está la curiosidad de si a uno le gustan más los hombres o las mujeres. Y estas ideas no son exclusivas de las personas heterosexuales, también lo piensan muchos gais y lesbianas.

En algunas relaciones me ha ocurrido que la pareja llega a sentir miedo. También se tiende a creer que, en algún momento, las personas bisexuales van a sentir carencia de los otros genitales con los que no se están relacionando en ese momento.

3. ¿Por qué la bisexualidad es tan poco visible, incluso dentro del mismo movimiento LGBT?

Tener parejas de distinto sexo o género determina los espacios de socialización. En mi caso, cuando he tenido parejas masculinas, los círculos sociales tienden a ser heterosexuales.

Al ver a una pareja de hombre y mujer, la gente asume que son heterosexuales y si está conformada por dos personas del mismo sexo, que son homosexuales. Entonces, es como si uno se camuflara y necesitara salir del clóset bisexual de manera permanente.

La bisexualidad no se contempla, a menos de que la persona se reconozca como tal. Aunque, por supuesto, a muchas personas no nos interesa andar en eso todo el tiempo. Para mí es importante hacerlo con mi familia y con mis parejas, pero no tiene sentido entrar a un bar con un letrero que diga “a pesar de que estoy con un hombre, no soy heterosexual, soy bisexual”.

4. ¿Cuáles cree que son los retos que existen en Colombia con respecto a la bisexualidad?

Es importante trabajar en la remoción de estereotipos y prejuicios para evitar la discriminación por orientación sexual e identidad de género. También es importante avanzar en la atención en salud sexual y reproductiva porque si a lo largo de la vida se tienen parejas de distinto sexo, es fundamental no encontrar prejuicios -que se convierten en barreras- en los profesionales de la salud.

Ir a la siguiente página…

Comentarios

Comentarios

Powered by Facebook Comments