Carta abierta a mi mamá

Carta abierta a mi mamá

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Camila eligió la sección “En mis Zapatos” de Sentiido, para decirle a su mamá lo que está cansada de expresarle personalmente: que la extraña y que su apoyo es fundamental en este proceso de asumirse como una persona trans.

Por: Camila Cortés.

cómo decirle a los papás que soy trans
“Lo único que le pido es el apoyo que me ha negado durante estos cinco años y que he necesitado. Y yo sé que usted sabe lo que es no tener el apoyo de una madre”. Ilustración: Alterna, con Creative Commons.

Mamá:

Elijo este medio para decirle lo que no soy capaz de expresarle, una vez más, personalmente. Y no lo hago porque conozco sus reacciones y su rechazo a escuchar otros puntos de vista. Usted se cierra en lo que cree y no hay nada que hacer.

Mamá, usted tiene razón en algo: no soy la hija con la que soñó, pero me duele que ese sea motivo suficiente para que se avergüence de mí y me advierta que “nadie más puede saber esto”. Pero le pregunto: ¿cómo cree que me siento cada vez que me dice “primero muerta antes que verla así”?

Entiendo que por su educación el tema no le resulte fácil, pero también sé que una mamá ama a sus hijos como son. Sí. También sé -y le agradezco- que usted trabaje tan duro para costear todo lo que un hijo necesita.

Déjeme decirle que, contrario a lo que cree, a mí nadie me ha metido “ideas raras” en la cabeza ni me ha dicho quién tengo que ser. Muchas personas tardan años en reconocer o en aceptar su identidad de género, pero yo tengo clara la mía y no corresponde con el cuerpo que tengo: soy un hombre trans.

No es fácil vivir sintiendo lo que siento. No es fácil necesitar cambios en mi apariencia y no poder hacerlos por formar parte de una familia que cree que hay que cumplir con unas reglas que la sociedad ha impuesto, donde supuestamente ser homosexual o trans es lo peor que puede pasarle a un ser humano.

Usted que tanto dice creer en Dios, ¿se le olvidó que uno de sus mensajes fue no juzgar al otro? “No juzgues si no quieres ser juzgado”, dice la Biblia. Entonces, ¿usted por qué me juzga?

No me siento bien de que usted, por ser mi mamá, se sienta con la autoridad de controlar mi vida.

Tengo la esperanza de que algún día entienda que ser un hombre trans no me hace una persona distinta a la que usted siempre ha conocido o que vaya a cambiar mi forma de pensar. Claro, tengo defectos y sé que he cometido errores, pero también sé que cada día me esfuerzo por ser una mejor persona.

Poder ser quien soy

Mamá, uno de mis más profundo deseos es poder ser quien soy, pero contando con su apoyo, teniéndola a usted a mi lado, recibiendo sus consejos y sintiéndola en mi vida. Pero si esto no sucede, sepa que en todo caso algún día seré la persona que quiero para, así como usted lo ha hecho conmigo, darle todo lo que necesite.

Solamente quiero preguntarle algo: ¿usted se ha puesto en mi lugar? ¿Ha pensado en lo que yo siento al percibir su rechazo y su desprecio, sabiendo que lo que más necesito es su apoyo? A mí no me importa lo que los demás piensen, a mí me importa saber que cuento con usted.

Daría mi vida porque algún día me dijera: “Camila, estoy contigo en lo que quieres ser. Eres mi hija y te amo sobre todas las cosas. No me importa si te gustan las mujeres y si quieres vivir en masculino, salgamos adelante juntas sin importar el qué dirán“. Eso sí que me haría feliz. ¡Lloraría de alegría!… Si es que algún día llega a pasar.

yo lo único que le pido es el apoyo que durante estos cinco años me ha negado y he necesitado. Y yo sé que usted sabe lo que es no tener el apoyo de una madre. 

Ser una persona trans no me hace ni más ni menos que otras. Solamente me hace ser yo. Dicen que debo ser paciente y lo seguiré siendo, pero mientras tanto el estrés aumenta: cada día pierdo más el apetito, el pelo se me cae y las ojeras aumentan. Aunque le cueste creerlo, esta situación causa depresión.

Mamá, se lo repito, lo único que quiero –necesito- es su apoyo, contar con usted, que deje de importarle más el qué dirán (¡a usted nadie le ha regalado nada!) que lo que yo siento. Por favor, no se cierre en sus ideas, póngase en mi zapatos, pero en todo caso recuerde algo: siempre va a poder contar conmigo.

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