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Diversidad sexual y de género para dummies

Género, diversidad sexual y cambio social.

Cubrir en medios de comunicación temas LGBT, implica informarse previamente sobre orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género. Acá, una guía clara al respecto.

El primer paso a la hora de abordar en medios de comunicación temas de diversidad sexual y de género (LGBT), es tener claras las diferencias entre conceptos como orientación sexual, roles, expresión e identidad de género. (Ver: Lo que le falta al periodismo para ser más “LGBT friendly”)

Esto facilitará, entre otras cosas, conocer mejor el contexto de la información y citar a cada persona de manera más apropiada, teniendo en cuenta cómo se identifica. (Ver: Menos periodismo Kardashian).

A continuación, algunas definiciones útiles, breves y fáciles de entender.

1. Sexo: son las características físicas (principalmente los genitales) que permiten clasificar a una persona al momento de nacer, como hombre (sexo masculino) o como mujer (sexo femenino).

Debido a que el sexo de una persona se establece teniendo en cuenta algunas particularidades de su cuerpo, es una categoría biológica.

2. Género: el género (tradicionalmente masculino o femenino) es la construcción psicosocial del sexo. En otras palabras, es el conjunto de características sociales, culturales, políticas, psicológicas, jurídicas y económicas que la sociedad les asigna como propias a las personas, pero de manera diferenciada a hombres y mujeres.

Así sucede porque se parte de la idea de que hombres y mujeres son más diferentes que similares. Es, por tanto, algo que se aprende (o se impone), pero que puede cambiar. (Ver: “Desde que las niñas son rosadas y los niños azules, estamos jodidos”).

3. Orientación sexual: se refiere a la atracción emocional, romántica y sexual que se se experimenta por otras personas. La orientación sexual es el resultado de una interacción de factores biológicos, cognitivos y del entorno. Las investigaciones más recientes sugieren que la biología, incluidos factores genéticos o innatos, desempeñan un papel importante en la sexualidad. En todo caso, la orientación sexual no es una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente. (Ver: Nace o se hace, ¿importa?).

La orientación sexual puede ser:

  • Heterosexual: cuando se siente atracción sexual y afectiva por personas del género opuesto.
  • Homosexual: cuando se siente atracción sexual y afectiva por personas del mismo género. Se les denomina gay a los hombres que les gustan otros hombres y lesbianas a las mujeres que les atraen otras mujeres.
  • Bisexual: cuando la persona siente atracción sexual y afectiva tanto por personas de su mismo género como del opuesto. (Ver: La bisexualidad existe y no es una etapa).
  • Pansexual: cuando la persona siente atracción por otras personas independiente de su identidad de género y orientación sexual. Es decir, puede establecer relaciones eróticas y afectivas con hombres y mujeres cisgénero y trans y homosexuales o bisexuales. Esto no significa que les atraiga todo el mundo, solamente que entre su “filtro de selección” no están ni la orientación sexual ni la identidad de género.
  • Asexual: cuando la persona no siente atracción sexual o deseo por ninguna persona.

4. Identidad de género: es la percepción que una persona tiene de sí misma en cuanto a sentirse hombre, mujer o en el medio (ni hombre ni mujer), sin tener en cuenta sus características físicas o biológicas.

En otras palabras, es la vivencia interna de sentirse del género masculino o femenino o en el medio (ni hombre ni mujer) sin importar el sexo asignado al nacer: una persona puede sentirse de un género distinto al asignado según sus genitales.

Las identidades de género más frecuentes son:

  • Cisgénero: el prefijo “cis” proviene del latín y significa “del lado de”. En este caso, si la identidad de género de una persona está alineada con sus genitales, se llama cisgénero. El hecho de que esta identidad de género sea la más frecuente, no significa que sea la única ni implica superioridad respecto a otras. (Ver: ¿Cis qué?)
  • Trans: es el término “sombrilla” que acoge las diferentes identidades de género. Muchas personas, no cisgénero, se definen como trans. Esta palabra incluye, entre otras, las siguientes categorías:

1. Transgénero: son las personas que sienten una disonancia entre el sexo que les asignaron al nacer (masculino o femenino) y su identidad de género. Cuando la vivencia personal del género no corresponde con el sexo asignado, se habla de hombres o mujeres trans.

Por ejemplo, si al nacer a la persona se le asignó sexo masculino por tener pene, pero al crecer se identifica con el género femenino, se habla de una mujer trans. Por el contrario, si al nacer se le asignó sexo femenino por tener vagina, pero con el tiempo esa persona se identifica con el género masculino se habla de un hombre trans.

Como consecuencia de este sentir, muchas personas trans inician un proceso de transición para que su cuerpo e imagen estén más acordes con su identidad. Algunas personas trans toman hormonas o se hacen cirugías para lograr esta afinidad. Sin embargo, no todas tienen la misma idea de lo que significa “ser mujer” o “ser hombre” y se sienten cómodas en distintos estadios de su transición.

2. Transexual: término que usualmente se utiliza para designar a las personas que como parte de su transición hacia el género deseado, han tenido o contemplan una cirugía de reasignación genital. Consideran este procedimiento quirúrgico como un paso fundamental en su identidad de género.

3. Travesti: esta categoría enfatiza en la imagen de una persona y se centra en el acto de peinarse, vestirse y usar los accesorios asignados al género opuesto con el que la persona se identifica. A diferencia de las personas transgénero o transexuales, las travestis no viven “tiempo completo” en el género del que “se visten” sino solamente en ciertos momentos.

4. Drag Queen / Drang King: hace referencia a una representación artística, exagerada y dramática del género opuesto con el que el artista se identifica. Por ejemplo, un hombre que en el escenario se viste, canta y baila como una mujer, es un drag queen y, si es una mujer, se llama drag king. Los artistas drag juegan con diferentes elementos del género para lograr presentaciones llenas de creatividad.

5. Expresión de género: es la manera como cada persona se expresa (apariencia, forma de hablar, gestos y peinado, entre otros). La expresión de género se refiere a la construcción de quién soy, cómo me quiero ver y que los demás me vean.

Cada persona hace una interpretación de los referentes que existen en la cultura donde nace, crece y vive sobre la masculinidad y la feminidad y la incorpora en su apariencia, vestimenta y comportamiento. Por tanto, la expresión de género es visible: se refleja en la ropa, los gestos, el lenguaje corporal y el peinado, entre otros. (Ver: A mí sí se me nota)

6. Roles de género: son las conductas, actividades y oficios que las sociedades han dividido entre hombres y mujeres. Es el papel que, según la tradición y mandatos sociales, deben asumir unos y otras. Estos comportamientos dependen de la idea que cada sociedad tenga sobre la masculinidad y la feminidad.

7. Intersexualidad: a la sigla LGBT -de lesbianas, gais, bisexuales y trans- se le sumó la I de intersexuales, utilizada para describir a las personas que nacen con una apariencia genital distinta al patrón habitual o con una anatomía reproductiva o sexual que no parece encajar en las definiciones y diferencias típicas de masculino y femenino.

Genitales y vida sexual son totalmente independientes. Es decir, los primeros no revelan ni la identidad de género ni la orientación sexual de una persona.

8. Queer: lo queer representa las sexualidades que traspasan las fronteras de lo aceptado socialmente: la vida heterosexual, monógama y entre personas de la misma edad y clase social. Además de retar la heterosexualidad obligatoria (llamada “heteronormatividad”), la teoría queer rechaza clasificar a las personas por su orientación sexual o identidad de género. (Ver: Queer para dummies).

Cualquier categoría de identidad como “lesbiana” o “heterosexual” por solo nombrar dos, regula y controla, según la teoría queer. Además de oponerse a categorías como homosexual, heterosexual y trans, la teoría queer cuestiona las clasificaciones por género: hombre, mujer o masculino o femenino por considerarlas imposiciones limitantes que impiden que las personas fluyan libremente en su género y sexualidad. (Ver: 10 dudas básicas sobre la cultura queer).

Fuentes: Sentiido.com, The American Psychiatric Association (APA), Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género (Indonesia, noviembre 2006), Artículo La Teoría Queer: la deconstrucción de las sexualidades periféricas y Guía básica sobre diversidad sexual, Ministerio de Salud, República Argentina (2016).

Enlaces relacionados:

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Travesti, transexual, transgénero… Algunas definiciones útiles
¿Vale la pena mantener la sigla LGBTI?

Este especial fue posible gracias al apoyo de la Fundación Friedrich Ebert: 

Diversidad sexual y de género para dummies.