Inicio Blogs Educación sin matoneo

Educación sin matoneo

Abogada, experta en Derechos Sexuales y Reproductivos. Activista feminista por la no violencia contra las mujeres y por la igualdad de derechos LGBT. |La opinión de los colaboradores es personal y no compromete a Sentiido ni a institución alguna|

No podrán derrotar nuestra convicción de buscar un país igualitario ni nuestra certeza de que esta causa beneficia a todas las personas, no solamente a lesbianas, gais, bisexuales o trans, sino a todas las que se nombran colombianas.

Educación sin matoneo: cómo enfrentar el bullying
Alejandro Michells y Elizabeth Castillo, activistas del movimiento LGBT de Colombia, el pasado 15 de junio cuando convocaron a un acto simbólico en memoria de las víctimas del bar Pulse en Orlando.

Cuando los odios andan sueltos, uno ama en defensa propia.
Mario Benedetti

Hace apenas dos meses empezamos con esta frase un acto multitudinario que hicimos para honrar la memoria de las 49 personas asesinadas en el Bar Pulse en Florida.

En este establecimiento, un grupo de personas homosexuales fue asesinado por un fanático que escuchó decir, muchas veces, que ser homosexual era malo y peligroso. Un fanático que decidió quedarse con la versión que le dieron sus pastores y que se sintió haciendo un “servicio importante” matando a 49 personas.

Hoy miércoles 17 de agosto nos encontraremos de nuevo para manifestar que el amor es más fuerte que las mentiras, los insultos y la manipulación de la semana pasada.

No podrán derrotar nuestra convicción de buscar un país igualitario ni nuestra certeza de que esta causa beneficia a todas las personas, no solo a lesbianas, gais, bisexuales o trans, sino a todas las que se nombran colombianas.

No es suficiente con saber que estas generaciones crecerán sin bombazos, secuestros, atentados y demás. Tenemos que garantizarles más. Tenemos que salirnos de esta lógica beligerante y polarizada, debemos construir otra cosa, darles un ejemplo distinto. No vamos a sostener este diálogo que nos han planteado a punta de odios, mentiras y tergiversaciones.

Nos negamos a ceder a la lógica de la mentira o a la manipulación de las verdades a medias. Vamos a mantener esa postura, porque de ninguna manera vamos a caer en ese diálogo violento que solo causa soledades y exclusión.

Estamos saliendo de una guerra infame de 50 años que empezó por la incapacidad de respetar a los diferentes y de garantizarles condiciones igualitarias a los más débiles. No podemos repetir ese error.

Tenemos un inmenso respeto por los niños y las niñas. Un respeto que va más allá del hecho anecdótico de que sean o vayan a ser heterosexuales. O lesbianas, gais, bisexuales o trans.

Por eso insistimos en que deben tener las mejores condiciones educativas que les enseñen a reconocer y a respetar la diferencia y a entender que sin importar lo diferente que pueda ser otra persona, debe tener los mismos derechos.

Educación sin matoneo: cómo enfrentar el bullying

Por eso defendemos la decisión de la Corte Constitucional de hacer lo posible para que no ocurran más casos como el de Sergio Urrego, o los de Yessica o Kevin. Por eso apoyamos al Ministerio de Educación en su decisión de cumplir lo que la Corte le ordenó.

Sabemos que toda esta discusión ha sido manipulada por intereses políticos mezquinos.

No cederemos a la desinformación y a las mentiras. Estamos con la Corte Constitucional, con las Naciones Unidas y con las políticas públicas más recientes que consideran el enfoque de género como un elemento necesario para garantizar que por ninguna razón se excluya a unas personas, solo porque son diferentes a las demás.

Esta enseñanza generará el aprendizaje que va a garantizar que la paz que estamos a punto de lograr sea duradera. La paz no perdurará sin el respeto a las diferencias, lo sabemos. Por eso no podemos equivocarnos en la forma en la que respondamos a esta andanada de odio.

Hace una semana escribí una columna en la que decía que #NoTenemosMiedo. Un par de personas en las que confío y a quienes admiro profundamente por su labor como activistas, me dijeron: “yo sí tengo miedo”. Y los entiendo.

Tanto odio, tanta desinformación, tanta manipulación y sobretodo tanta gente dispuesta a creer, de manera acrítica, solo porque lo dijeron los que los guían, asusta. Empecé esta columna hablando de una de esas personas que creyó en lo que le dijeron sus guías y ya vimos lo que pasó. Es verdad, tanta gente dispuesta a creer mentiras tan burdas, no solo da miedo, sino que aterra.

Sin embargo, aunque nos da miedo el nivel de agresión al que pueden llegar, les decimos que no tenemos miedo. No tenemos miedo de hacer lo posible y más, por garantizarles a las niñas y a los niños un país mejor, unas condiciones más respetuosas y unas posibilidades más positivas en los entornos donde crezcan.

Para que sin importar si son más gordos o flacos, si son más altos, si son zurdos o diestros, si tienen un color de piel u otro, si son o parecen homosexuales, si sus papás participaron en el conflicto armado o no, puedan disfrutar de una educación incluyente y respetuosa que les garantice las mejores condiciones para que no sean maltratados por ningún motivo, menos aún en entornos escolares.

Asumimos una respuesta respetuosa y creativa a tantos ataques aleves e indignantes. Lo hacemos porque vamos a trabajar hasta nuestro último aliento por construir un país donde la frase “prefiero un hijo muerto que marica” avergüence a quien la escriba, a quien la lea y a quien la piense. Y que nunca más vuelva a ocurrir que esa frase se escriba en un cartel para marchar en la supuesta defensa de los niños o de la familia. Nunca más.

Nota:

Hoy, mañana y el viernes habrá plantones en varias ciudades del país. Únanse al de su ciudad, traigan velas e inviten a sus amigos, familia, compañeros de trabajo y digamos a una sola voz: los niños y las niñas de este país merecen una #EducacionSinMatoneo.

Educación sin matoneo: cómo enfrentar el bullying
Estas serán las marchas que tendrán lugar hoy 17 de agosto en Colombia.

Enlaces relacionados:

No tenemos miedo
Ser LGBT no se aprende ni se impone
Los niños no son propiedad de sus padres
¿Quién adoctrina a quién?
Colegios: les llegó la hora de reconocer la diversidad sexual
El comienzo del fin del bullying por homofobia
El bullying por homofobia debe salir del clóset
Un marco legal contra el bullying
Un año después, Sergio Urrego vive
El colegio de Sergio Urrego, reflejo de la sociedad
Modelos para prevenir la intimidación escolar por homofobia
La guía que hizo falta en el colegio de Sergio Urrego
Ideas para respetar la diversidad sexual en los colegios