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Nuevas Fronteras para el Ciclo Rosa Académico

Género, diversidad sexual y cambio social.

Luego de haber afrontado oposiciones y críticas de sectores radicales en 2013, el Ciclo Rosa Académico vuelve recargado bajo el nombre de Fronteras, con Brasil como país invitado.

Entre 26 y el 29 de agosto de 2014 se llevará a cabo en el campus de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, FRONTERAS: Encuentro Interdisciplinario de Investigación en Géneros y Sexualidades, antes conocido como el Ciclo Rosa Académico.

Sentiido entrevistó a César Sánchez Avella, integrante del comité organizador, quien habló sobre la experiencia del Ciclo Rosa del año anterior, los retos para el encuentro de 2014 y la nueva identidad de este evento.

ciclo rosa colombiaAhora que el ciclo de encuentros ha pasado de llamarse “Ciclo Rosa” a “Fronteras”, ¿ha cambiado también algo de su concepto original y de sus objetivos?

La crisis que se vivió en la organización del Ciclo Rosa Académico en 2013 fue, a pesar de todo, bastante productiva, al servir como una oportunidad para reflexionar sobre el carácter, incidencia y retos que enfrentaba el evento hacia el futuro.

A partir de este punto, el Comité Organizador rescató el fuerte respaldo que recibió por parte de sectores y representantes de la comunidad académica nacional e internacional, quienes repudiaron la censura sufrida por el evento, y se interesaron aún más en sus aportes a la academia y a la sociedad en general.

Así mismo, se acogieron recomendaciones hechas por asistentes y personas interesadas que consideraban que el evento, pese a promover un abordaje interdisciplinar de diversas temáticas asociadas al género y la sexualidad, no le daba el suficiente protagonismo a los aportes y perspectivas feministas.

Adicionalmente, a lo largo de la existencia del Ciclo Rosa Académico, se observó que su constante asociación con el Ciclo Rosa Audiovisual, pese a estimular la asistencia de público general interesado en el tema, le restaba identidad propia al evento y generaba confusión en cuanto a sus contenidos y objetivos.

Por esas razones, el Comité Organizador consideró necesario realizar cambios importantes que hicieran de este evento un espacio académico aún más amplio.

Por ejemplo, que tuviera un mayor énfasis en la producción investigativa nacional y los diálogos regionales, que incorporara un segmento específico para la socialización del trabajo de estudiantes de pregrado y posgrado nacionales y extranjeros y que sirviera para el lanzamiento y presentación de recientes publicaciones académicas en la materia.

Finalmente, se ha pensado que hacia el futuro, FRONTERAS permita la creación de una red de investigación en géneros y sexualidades, con integrantes en Colombia y otros países de la región.

¿A qué tipo de público está dirigido Fronteras?

Este es un evento académico que busca reunir, en principio, a personas dedicadas e interesadas en la investigación en géneros y sexualidades, provenientes de Colombia y otros países de la región.

Sin embargo, un importante legado del Ciclo Rosa Académico fue su carácter abierto, pues siempre acogió a públicos muy diversos y se convirtió en un espacio tradicional de discusión y difusión de diferentes temáticas asociadas al género y la sexualidad.

Por tal motivo FRONTERAS, coherente con esa experiencia, abre sus puertas a todos los públicos que tengan interés en las temáticas que allí se abordarán, sin importar su nivel académico o filiación institucional. Es un evento gratuito, de entrada libre, y que no requiere inscripción previa.

El año pasado el ciclo se llevó a cabo paralelo a dos realidades significativas en Colombia: la oposición de un sector católico a la realización del evento y el Paro nacional agrario. ¿Qué aprendizajes dejaron estas experiencias en la concepción del ciclo de este año?

Los aprendizajes frente a estas experiencias fueron muchos, y las reflexiones aún siguen dándose.

Por una parte, la oposición de tal sector del catolicismo a la realización del Ciclo Rosa Académico en el campus de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, fue una manifestación de la diversidad y complejidad existente al interior de iglesias como la católica, representando sectores que rechazan con vehemencia cualquier tipo de reflexión en torno al género y la sexualidad.

Y fue justamente esa reacción violenta de oposición a esta actividad académica la que reafirmó la necesidad de la existencia del ciclo, dado que las temáticas que se abordan tienen un gran impacto social, y la difusión de estos debates y reflexiones puede contribuir a luchar contra expresiones de intolerancia y censura como las del año pasado.

Por otro lado, el Paro Nacional Campesino dejó claro tanto para quienes asistieron al evento como para quienes hicimos parte de sus mesas y de su organización, que la lucha contra la discriminación basada en género y sexualidad no puede estar desarticulada de otras luchas sociales, como es el caso de movimientos sociales como el campesino, el obrero, el afrodescendiente, el indígena, entre otros.

Por ello, la amplitud de FRONTERAS busca incorporar nuevas reflexiones e invitar a investigadores y representantes de otros sectores sociales, que ratifiquen esa necesidad de unir esfuerzos en la movilización, cruzando y articulando inquietudes en el plano del análisis académico.

Qué le puede aportar Fronteras a los debates políticos y sociales actuales sobre diversidad sexual y de géneros en Colombia y América Latina?

Quizás la respuesta a esta pregunta radique en la elección de este nombre para esta nueva fase del Ciclo Rosa Académico. El nombre del evento es un homenaje al texto Borderlands/La Frontera: The New Mestiza, de la feminista lesbiana y chicana Gloria Anzaldúa.

En él, la frontera aparece como un lugar geográfico, aquel límite marcado política y administrativamente entre Estados Unidos y México, que produce una división histórica y un resquebrajamiento en el sentido de pertenencia de las personas que habitan sus alrededores.

En sus palabras, ese límite entre naciones es una “herida abierta que sangra”, en donde no se es de una nación u otra, sino algo completamente nuevo, algo fronterizo, que no es enteramente ni de allá ni de acá, sino que sólo es.

Gloria Anzaldúa era mujer, chicana, lesbiana, feminista… era ella. Este estado es, ante todo, un espacio de enunciación de la diferencia, de denuncia de los regímenes de lo “normal” que atacan y subordinan a quienes vivimos en sus bordes, marginados y excluidos por no pertenecer –ni querer hacerlo– a una sociedad que injuria e insulta a todo aquel que no se adapta a sus rígidos esquemas de vida.

La frontera también es un punto de encuentro de personas que somos conscientes de estas injusticias sociales y que trabajamos, por medio del activismo, la academia y la cotidianidad, por tratar de transformar estas inequidades. De esa forma, se busca ampliar las fronteras regionales para entablar diálogos con otros conocimientos, otras experiencias y otras luchas.

Iniciamos esta apuesta con Brasil, país que tiene lazos muy fuertes con Colombia, para mostrar que más allá de las diferencias lingüísticas, sociales, culturales y políticas, podemos establecer vínculos y compartir saberes. Se trata, pues, de atravesar en conjunto las fronteras para ver de frente a las “culturas que traicionan”.

Descarga aquí la programación completa.

Contacto: info@fronterasigs.org  y Facebook Fan Page.

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