Proteger a los niños de la diversidad sexual y de género

Proteger a los niños de la diversidad sexual y de género

Periodismo, opinión y análisis LGBT.
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Es hora de dejar atrás la creencia de que los niños no deben saber que existen parejas del mismo sexo, con el argumento de que es “nocivo” para sus vidas. Lo peligroso es ocultarles la realidad.

cómo proteger a los niños de lo LGBT
María Fernanda Cabal, aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá.

A propósito del video que publicó María Fernanda Cabal, aspirante a la Cámara de Representantes por Bogotá, la Casa Editorial El Tiempo organizó un debate. Allí, la moderadora explicó que Cabal lo produjo, a manera de respuesta, a un video que difundió Armando Benedetti, aspirante al Senado de la República.

Además de la candidata Cabal, en el debate participaron: Angélica Lozano, candidata a la Cámara de Representantes por Bogotá, Elizabeth Castillo, aspirante al Senado y, Mauricio Albarracín, abogado y activista LGBT.

Cabal empezó su intervención señalando: “hice este video para corregir el del candidato Benedetti, debido a que él utilizó el modelo homosexual como un ejemplo que es visto por niños y jóvenes. Y considero que esos menores tienen derechos que deben ser protegidos”.

Aunque nunca mencionó qué derechos se les estaban violando, lo cierto es que en el video, Benedetti no dice que las parejas del mismo sexo sean el único modelo de familia existente o el único que debería existir. Basta con que niños y jóvenes asistan al colegio, vean televisión o salgan a la calle, para entender que el modelo heterosexual es el predominante.

Independiente de que el video sea o no una estrategia para ganar votos, la realidad es que Benedetti solamente hace referencia a que las parejas homosexuales exigen respeto e igualdad de derechos.

El hecho de que la candidata Cabal considere que los niños no son aptos para ver un saludo entre una pareja -que es, en últimas, lo que presenta Benedetti- significa que le parece que esos gestos no están bien. ¿Esto quiere decir que ella ha tomado medidas para evitar que sus hijos vean novelas, películas o videos donde una mujer saluda a su esposo de beso en la boca o en la mejilla? Es más, ¿les tapa los ojos para que no vean cuando ella saluda a su marido?

Lo que Cabal considera nocivo para los niños es que este saludo sea protagonizado por una pareja homosexual. Quizás le preocupa que vean que éstas también se saludan y despiden.

¿Y por qué le parece tan amenazante para los menores? Porque parte de la base de que la homosexualidad, o esa cosa que a ella le parece tan rara, puede aprenderse. Es decir, que al ver el video de Benedetti, uno de sus hijos puede elegir ser homosexual. Así como seguramente a ella le sucedió cuando era niña: después de ver un saludo entre un hombre y una mujer, dijo: “¡seré heterosexual!”

Lección no aprendida 

La pregunta es: ¿qué pasaría, entonces, con todos aquellos “rebeldes” de la generación de la candidata Cabal, que vieron los mismos saludos heterosexuales y hoy son homosexuales o bisexuales? ¿No aprendieron la lección?

Ella cree que entre sus funciones de mamá está evitar que a sus hijos le atraigan las personas de su mismo sexo. Pero ¿habría sido posible evitar que a ella le gustaran los hombres? Ahora, en caso de que alguno de sus hijos fuera gay, ¿qué hay de malo? ¿Por qué pensar en impedirlo?

En el debate de El Tiempo, Cabal dijo: “existe una tradición histórica de la familia conformada por un hombre y una mujer, debido a que esta es la que se reproduce”. Sin embargo, el hecho de que las familias conformadas por papás y mamás con hijos, sean las mayoritarias, no significa que puedan desconocerse y ocultarse las demás.

Cabal también aseguró: “el lobby gay quiere imponer una agenda a como dé lugar, pasando por encima de lo que es una tradición de sociedad. No traten de que su modelo de vida sea el de todos nosotros, los que no somos homosexuales. No traten de imponer una conducta sexual”.

Sin embargo, es suficiente con revisar los pensum educativos y la mayoría de discursos religiosos y de telenovelas y películas, para comprender que la “agenda” que se ha impuesto es la heterosexual. Tanto así, que apenas surgen videos como el del candidato Benedetti, aparecen respuestas como las de ella, que buscan “corregir” los otros modelos de familia existentes y tapar realidades distintas a la mayoría.

A la candidata Cabal le inquieta que a raíz del video de Benedetti, más de un niño se preguntó o le preguntó a sus papás si podía darle un beso a su compañero del mismo sexo. ¿Y cuál sería la respuesta que ella le habría dado a su hijo si él fuera quien se la formulara pero refiriéndose a una persona del sexo opuesto?

Seguramente le habría dicho: “sí, ¿por qué no?”. Finalmente, la pregunta no se refería a un beso apasionado sino a un gesto afectivo propio de menores. Pues esa misma respuesta es la que podría darles a sus hijos si la inquietud se refiriera a una persona del mismo sexo. O ¿cuál es la diferencia? ¿Que los hombres no pueden ser afectuosos entre ellos porque eso no es de “machos”?

En el debate, Cabal manifestó: “no me vengan con la excusa de la tolerancia, porque niños que tienen que estar jugando o estudiando, no deben estar expuestos a la sexualidad. Este es un tema que debe trabajarse con ellos cuando sean grandes”.

Es decir, ¿enseñarles diversidad sexual y de géneros después de que hayan crecido en hogares donde les han hecho ver que ser LGBT es censurable? ¿Enseñarles que también existen orientaciones homosexuales y bisexuales cuando sus hijos ya les hagan bullying a los niños que perciben amanerados?

Por otra parte, la sexualidad no riñe con el juego y el estudio. Existe desde el nacimiento, pero se vive y se manifiesta de maneras distintas a lo largo de la vida. No es cuestión de estar “expuestos” sino de recibir una educación sexual adecuada desde temprana edad.

Personal e intransferible

“Exijo que mis hijos estén protegidos y decidan su vida sexual a la edad que les corresponde”, afirmó la candidata. Pero independiente de que ellos vean o no el video de Benedetti, asumirán la orientación sexual que les corresponde cuando así lo sientan: a veces más temprano, a veces más tarde. Eso no depende de la madre ni de si en las películas o videos que ven salen parejas del mismo o de distinto sexo.

Y también dijo: “no me gusta la pornografía con menores. Hay que educar a la sociedad en entender que deben proteger su salud y su conducta, que no pueden estar con 20 personas al mismo tiempo, que hay enfermedades que matan. Todo eso se les debe enseñar a los niños antes que imponer conductas”.

Llama la atención que en un debate sobre parejas del mismo sexo, ella traiga a la discusión la “pornografía infantil” y la “promiscuidad”. ¿Por qué los mencionó justo ahí? ¿Acaso no son temas de interés general por estar presentes en toda la sociedad sin distinción de la orientación sexual o la identidad de género?

Ahora, negarles a sus hijos que existe la diversidad sexual y de géneros, es seguir fomentando la discriminación, el bullying y demás violencias contra las personas LGBT.

La candidata Cabal también señaló: “bajo la palabra tolerancia se están creando modelos de educación que interfieren sobre mentes de niños que no han terminado de formarse”. Justamente ese es el problema: pretender hablarles a los menores sobre diversidad sexual y de géneros cuando, por la formación recibida en sus casas, ya tengan prejuicios sobre este tema.

Ni es posible ni está entre las facultades de María Fernanda Cabal impedir que sus hijos sean heterosexuales u homosexuales. Sin embargo, con videos como el que ella difundió, sí está contribuyendo a que aún existan mensajes como estos:

 

 

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