Inicio Expresiones Qué lindo el arte de las mujeres

Qué lindo el arte de las mujeres

Género, diversidad sexual y cambio social.
arte femenino
Monica Capucho, una de las artistas seleccionadas. carloscarvalho-ac.com

El Museo de Arte Moderno de Bogotá (musicalmente conocido como MAMBO) tuvo en sus salas la exposición “Identidad femenina” desde el 6 de febrero al 4 de marzo de 2012.

El título, provocador y audaz, nos sorprendió sobremanera cuando empezamos a recorrer los pasillos del edificio.

El plegable fucsia (¡Qué originales!) nos informa que la exposición ha sido comisariada por Consuelo Ciscar, directora del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y por la historiadora Barbara Rose.

Queremos señalar que nos encanta que el MAMBO esté en contacto con organizaciones de arte alrededor del mundo y le brinde la oportunidad a los ciudadanos, por un precio mínimo, de ver qué se ha hecho y qué se hace en otros países.

Estos esfuerzos dan mucho de qué hablar y la exposición “Identidad femenina” es uno de estos casos. Los primeros dos pisos albergaron las obras traídas por el IVAM y el tercer piso la versión criolla, el aporte del MAMBO.

No pudimos, sin embargo, quitarnos de la cabeza el título de la exposición, pues cada vez que nos aproximábamos a una obra pensábamos qué relación tenía con la identidad femenina.

El título de una obra marca una trayectoria, una línea invisible que abre la puerta para que el espectador/lector establezca unos parámetros e imagine qué es lo que va a obtener cuando entre al museo, abra el libro, vea la película, oiga la canción.

Supongamos que Cien años de soledad se hubiera llamado Historia mágica de Colombia. Lo que hoy es siempre una interpretación (que la novela cuenta la historia de Colombia) se volvería una (casi)realidad porque así mismo lo dispuso el autor de manera explícita. ¿Qué tal si se hubiera llamado Los hombres? Él orientó las expectativas de sus lectores.

De la misma manera, “Identidad femenina” es un título sugerente: por un lado aborda el complejísimo tema de la identidad, de aquello que constituye al individuo en su esencia y también dentro de un grupo social.

Lo femenino, por su parte, recurre a supuestos que han recorrido la historia, a un concepto que ha variado con el tiempo y que en la actualidad es cada vez más difuso y cuestionado.

¿“Identidad femenina”? Una bomba artística.

arte femenino
Uno de los pasillos de la exposición. Sentido Contrario.

Al ver las obras nos preguntábamos una y otra vez qué les hizo pensar tanto a las curadoras Consuelo Ciscar y Bárbara Rose como a la directora del museo bogotano, Gloria Zea, que la obra de arte, por el hecho de ser creada por una mujer, va a revelar o a discutir su “identidad femenina”.

¿Acaso las esculturas de Negret o los cuadros de Botero cuestionan su “identidad masculina” porque ellos son un artistas hombres?

Y es claro que para que una obra pueda incluirse en una exposición con este título no necesariamente tiene que representar una mujer, su sexualidad, su figura o sus creencias. La obra siempre puede ir más allá. Sin embargo no encontramos conexión entre las obras, no percibimos esa línea invisible.

También extrañamos muchísimo la diversidad de las técnicas contemporáneas. Fotografía: bastante. Pintura y técnica mixta sobre lienzo o madera: bastante. Grabado: no recordamos haber visto. Escultura: pocas. Instalaciones: dos. Video instalaciones: no había (y la lista puede continuar…).

La sorpresa mayor nos la llevamos cuando tuvimos la oportunidad de asistir a una parte de la charla dirigida por la organización de mujeres artistas del Caribe, La Redhada, en la que hablaban de censura, lugares comunes y de las diversas temáticas sobre las que reflexionan actualmente.

Y nos dijimos “Tanto material para exponer y nada de esto incluido en el tercer piso del Museo… Y tanta reflexión sobre la ya famosa ‘identidad femenina’ y tan poco tenidas en cuenta en esta exposición”.

La identidad femenina no es el plegable rosado ni el hecho de que todas las artistas sean mujeres (no es una certeza, pero nos imaginamos que no había mujeres trans en la selección). Es algo que cuestiona el estatus quo, lo institucional, los roles tradicionales, el cuerpo, la sexualidad entre muchos otros aspectos.

Nos gustaría decir que estuvimos en EL Museo de Arte MODERNO de Bogotá ese día. Pero en realidad nos sentimos en un edificio con obras de arte en Bogotá (sin demeritar).

 

  • Andrés

    Dos observaciones:
    1. Qué lastima que un museo pierda la oportunidad de generar un discurso potencialmente pro-activo y generar reflexiones en torno a un tema sumamente interesante y muy contemporáneo como la identidad. Lamentable como el MAMBO sigue una ruta hacia el cierre definitivo.
    2. No sé si sea la redacción o el tono general del texto, pero lo encuentro muy escueto y sin mucha profundidad. De todas maneras celebro que el blog incluya reseñas de exhibiciones y miradas desde el campo cultural porque también ahí hay ‘mucha tela para cortar’.

  • Bueno, quisiera dejarles el enlace a lo que problematiza Mónica Eraso en Esfera Pública, precisamente respecto a la misma exposición: http://esferapublica.org/nfblog/?p=22976

    “Sin embargo la exposición fue más fiel a su título que a mis fantasías adolescentes, era una exposición de artistas mujeres, que no feministas (salvo Cindy Sherman) que en el mejor de los casos reivindicaban una identidad femenina escencialista llena de rosados y de recortes de revista de moda vintage. A estas alturas y después de los célebres comentarios de la senadora Rendón, debería estar más que claro que no todas las (bio)mujeres son feministas […]

    La alianza del feminismo con el arte a inventado nuevas formas de producción y circulación del arte, ha hecho de la pedagogía una herramienta radical para repensarse la vida y sobre todo ha permitido nuevos procesos de subjetivación. Nada de esto está siquiera pálidamente reflejado en esta exposición que busca representar la “Identidad Femenina” a partir de clichés apoyados por la ONU y que itinera alrededor del mundo haciendo del arte una poderosa tecnología del género.”

    Considero que lo dicho por Mónica da en el clavo. Evidentemente lo que hace una exposición como ésta es recordarnos que lo femenino, al parecer, tiene que ver con unos estereotipos occidentales que reducidos. Una exposición como ésta nubla las posibilidades de entender las relaciones entre arte y construcción y de-construcción de la subjetividad, cuestión que los discursos feministas han proporcionado ampliamente al mundo de las imágenes.