Una marcha que dure 365 días II

Un asistente a la marcha del orgullo gay o de la ciudadanía plena en Bogotá les responde a quienes dicen que la desnudez es un gesto político.

Por Mario Palacio*

Marchante en Bogotá. Cortesía M. Palacio

Hace unos días publiqué en Sentiido mi opinión sobre la marcha por la ciudadanía plena o del orgullo gay que tuvo lugar el pasado 1 de julio en Bogotá.

Agradezco a Andrés Felipe Suárez, Diana Navarro, Laura Weins, Vicent Gutiérrez y a todos aquellos que se tomaron el tiempo para comentarla. Con el ánimo de enriquecer la discusión y de darle paso a más voces, me gustaría responderles lo siguiente:

1. Entiendo que la desnudez de una mujer transgénero sea, como dicen ustedes, “un gesto político y un grito por reclamar su libertad”. Pero ¿cuántas de las personas que asisten como espectadores a la marcha o de las que se enteran de este evento por televisión lo perciben así? En estos casos es cuando vale la pena recordar la famosa frase ‘una imagen vale más que mil palabras’.

2. También sé que uno de los reclamos más justos y frecuentes de un buen número de mujeres transgénero es que la sociedad no les ha dejado más espacio que para la prostitución y la peluquería. Pero yo me pregunto qué tanto contribuye en su lucha por la igualdad salir desnudas en una marcha que es vista por miles de espectadores en calles y medios de comunicación ¿Será que esto les abre o les cierra más puertas?

3. Valdría la pena reflexionar sobre lo siguiente: si la marcha lleva 16 años y ellas llevan un buen número de estos participando con “la desnudez como gesto político” ¿qué tanto les ha funcionado para lograr que la sociedad las perciba como mujeres comunes y corrientes y no como hombres que luchan por ser del sexo opuesto y que no pueden desempeñarse en más oficios que la prostitución y la peluquería? ¿No llegaría el momento de contemplar otras formas de protesta o de visibilización?

4. Sé de varios activistas que les incomoda el cubrimiento que algunos medios de comunicación hacen de la marcha. No están de acuerdo con que la única foto de primera página del día siguiente sea de mujeres transgénero. Pero la verdad es que mientras la marcha siga funcionando como hasta ahora lo ha hecho, no tengo la menor duda de que ese registro será el mismo año tras año.

Es más, desde ya les adelanto las notas para televisión de 2013. Una voz de un periodista dirá: “más de 80.000 personas pertenecientes a la comunidad LGBT caminaron por las calles de Bogotá durante la que se conoce como la marcha del orgullo gay…” Mientras aparecen imágenes de personas transgénero con poca ropa. Aunque sé que el repetitivo cubrimiento de la marcha se sale de nuestras manos, sería interesante que por lo menos buena parte de los asistentes no se prestaran para ese registro pobre de análisis y de contexto al que juega la mayoría de los medios.

5. También quería manifestar mi preocupación por los cuerpos que vi de algunas mujeres transgénero. ¿Cuándo será que las Empresas Promotoras de Salud (EPS) les permitirán, sin necesidad de tutelas, acudir a profesionales con experiencia y acreditados por los entes correspondientes para que les realicen las cirugías que necesitan? Recuerdo haber visto glúteos y senos desproporcionados que, evidentemente, no pudieron ser hechos por expertos. Esto, más allá de la estética, es un riesgo para sus vidas.

6. Por último, entiendo que algunos activistas y demás personas comprometidas en conseguir la igualdad de derechos de la población LGBTI conozcan muy bien del tema y acostumbren a usar en sus discursos y artículos palabras como “heteronormatividad”, “ciudadanía plena” u “homolesbobitransfobia”. Sin embargo, si la idea es que las personas que no están familiarizadas conozcan más al respecto, sería interesante utilizar un lenguaje más sencillo y masivo. De paso, ¿por qué no empezar por explicar de una manera clara y sin eufemismos qué es exactamente una persona transgénero?

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Una marcha que dure 365 días I

*Las opiniones de nuestros colaboradores no comprometen la opinión de Sentiido.

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  • Elizabeth Castillo

    El cuerpo es el primer territorio de goce y ejercicio de derechos. La discusión acerca de las trans desnudas en la calle, lleva años dándose antes y durante y después de las marchas. Nuestras reivindicaciones son muchas, pero en lo esencial están referidas a la autonomía sobre el cuerpo. Salir desnudas es un acto político y en el caso de las trans es aún más poderoso el mensaje de resistencia a la norma (Aún si quienes salen desnudas no se lo representan como un mensaje político).

    También es un acto político, reivindicar las palabras que usan para insultarnos: areperas, maricas, locas, etc. es una forma de quitarles el sentido que la cultura les atribuye y de hacerlas “nuestras”. No a todo el mundo le gustan o las usan, pero hacerlas presentes en el lenguaje o en un acto público, constituye un ejercicio liberador y efectivo para quitarle peso a la violencia simbólica, implícita en esas palabras.

    Lo que no es un acto político es amoldarnos a la norma (que nos ha oprimido y excluido sistemáticamente) para parecer más “normalitos” o para lograr más aceptación. Somos raros, ajenos a esta cultura centrada en el modelo heterosexual. Podemos asumir esta rareza, disimulándola, o podemos mostrarla y asumirla con orgullo.

    Si los medios de comunicación aún no han podido trascender en el manejo del mensaje, es una situación que no vamos a poder cambiar aparentando lo que no somos. Las imágenes que muestran de la marcha reflejan sus prejuicios, no lo que somos realmente. El fotógrafo, el camarografo, los editores, los periodistas tienen un prejuicio hacia nosotros y suponen que lo más representativo que tenemos son las trans. Creen que con mostrar la foto de una trans, mostraron todo. Se equivocan, por supuesto. Pero es su error, no el nuestro.

    Seguramente hay muchas otras formas de resistencia, hay que seguir buscándolas y hay que seguirle apuntando a la creatividad en la protesta. Pero en esa búsqueda no podemos renunciar al uso del cuerpo para protestar sobre los controles que nos imponen, precisamente sobre el cuerpo. No podemos negar lo que somos. Lo mejor es no temerle a la incomodidad que causamos.

  • LocaInsurrecta

    Ohh por jebús. Esto es real? Hahahaha…

  • Laura Weins

    La verdad no me queda mas que agradecerte por ver tantas cosas, pero te invito a que te tapes los ojos cuando pases por nuestro lado, por que yo también soy goda con los prejuciosos y me avergüenzo de los que se tapan con una cobija donde no hacen mas que tapar sus deseos, por que? por temor a ser dejado fuera de una sociedad que discrimina, no solo por orientaciones o identidades, si no también a todo el que no encaja en los lineamientos de una sociedad doble moralista. La verdad se que hay mucho por cambiar, muchas cosas que tomar de los que expresas, pero ya que andas de tan buena animo para cambiar tantas cosas, te invito a que nos acompañes a hacer cambios. Que te des la oportunidad de acompañarnos y conocernos, seguro podrían aprender mucho de ti, y tu también de nosotras. Me parecería lindo que pusieras la cara. Así como nosotras ponemos nuestros cuerpos y nuestras vidas para que no se diga que andamos escondidas. Ya sabes esperamos tus aportes reales no escritos!!

  • Angelo

    Creo que por mas que quiera ser contrario a lo que se publica en esta columna de opinión, me queda claro que los próximos organizadores de la marcha del próximo año será la gente de Sentiido, espero que la marcha tenga todo lo que ustedes critican en este blog y que les quede mucho mejor que las que se han organizado en años anteriores, espero que la gente de Sentiido pueda realizarla siendo enfáticos con los marchantes respecto a la desnudes (les recuerdo que sin marchantes no hay marcha) y si creen que no hay necesidad de marchas si no todo por lo jurídico, perfecto, solo necesitaremos de los abogados de sentiido, espero que no necesiten movilización para el posicionamiento de nosotros y nosotras como ciudadanos.

  • IRVIN O. MONCADA AGUILAR

    Señor palacios,

    Respeto y valoro mucho su critica,aunque sabemos la importancia del mensaje que muestran los medios de comunicación, por eso ya que usted reconoce que la mayoría solo se limita a mostrar estas expresiones de los sectores LGBTI, que no son tan solo de las mujeres trans como expresiones vulgares basados en posiciones morales y amarillistas que para usted reducen de importancia este espacio de movilización, pues seria interesante como usted se une a ver mas allá, pues nuestros cuerpos no pueden mostrar lo que para los medios se debe mostrar, si lo invito a que comience en espacio de opinión Y expresión por hacer un análisis mas profundo y no moral, ya quienes limitan nuestra lucha son ustedes y su concepto de lo correcto, pues nuestra lucha es clara en búsqueda de emancipar nuestros cuerpos, reproduciendo comportamientos no se construye y saliendo de ellos se logra mucho mas de lo que usted llega apreciar. Insisto quisiera leer un articulo donde se investigue y se genere criticas que partan de posturas mas alejadas de lo correcto.