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Cómo medir la homofobia

Género, diversidad sexual y cambio social.

Una web lanzada por la Universidad de Alberta mide en tiempo real el número de veces que se utilizan en Twitter palabras ofensivas sobre la orientación sexual.

Cómo saber si una persona es homofóbica

Página web ofrece una nueva herramienta

Una página web lanzada por la Universidad de Alberta (Canadá), nohomophobes.com, mide en tiempo real el número de veces que los usuarios de Twitter utilizan palabras aparentemente ofensivas sobre la orientación sexual.

Storified by Sentiido · Mon, Oct 15 2012 15:20:55

La Facultad de Educación de la Universidad de Alberta ha creado la página Nohomophoobes.com con el fin de ofrecer cifras en tiempo real sobre el número de veces que los tuiteros utilizan cuatro expresiones que en inglés son consideradas homofóbicas: Dyke (arepera, tortillera), faggot (maricón), so gay (muy gay) y no homo (pretende explicar que quien habla no es homosexual).
La herramienta es interesante, útil y en cierta medida desesperada. Por una parte, plantea el constante problema de que el lenguaje y las formas de expresarse de las personas revelan su visión de mundo, la educación que han tenido y las expectativas que crean día a día. El hecho de que un hombre heterosexual diga, por ejemplo, “No homo pero a mí como que me gusta la canción Diamonds de Rihanna” (traducido de un tweet original) está implicando que aunque él no es homosexual, le gusta esa canción de Rihanna, lo que llevaría a concluir que si a un hombre heterosexual le gusta esa cantante, debe aclarar que no es gay. Y así, poco a poco, se va difundiendo la idea de que tales artistas “son” para gays y tales otros para heterosexuales.
La persona que entre a la página de la Universidad se dará cuenta en poco tiempo que el uso de estas expresiones es constante y que, por esta misma razón, los creadores del sitio se refieren a una “homofobia casual”, que no necesariamente es premeditada y más bien apunta a una práctica difundida, un hábito que no se racionaliza: 
@JooseTeran_ Gracias marica :DJohan Manuel Suescum
El anterior ejemplo es una muestra de lo que se oye a diario en las calles, pasillos de la empresa y conversaciones telefónicas. En este caso, como en muchos otros, la palabra se usa más a manera de expresión amistosa, generalmente como una muletilla. ¿Es esto una manera de expresarse de manera homofóbica? Los creadores de la página advierten: “El lenguaje homofóbico no siempre es ofensivo, pero ¿cuántas veces lo usamos sin pensar?” 
El significado de las palabras proviene de una historia y de un uso, pero también está dado por las circunstancias, el tono y la intención con que se usen. En este sentido, el contador de expresiones de nohomophobes.com plantea la dificultad de que el sistema sólo registra las palabras, pero como toda buena aplicación programada, no tiene la capacidad de discriminar cuándo el término se usa como insulto (intencional o no) y cuándo es un referente para decir otra cosa.
I hate when people say "no homo". Grow up, its no homo to say you miss someone.Krystal Starkly
“Detesto cuando la gente dice “no homo”. Maduren, no es homosexual decir que extrañan a alguien”.
"faggot" is such a disgusting word and it angers me when people use it. #losemacoolRebecca Steele
“Maricón es una palabra muy desagradable y me da rabia cuando la gente la usa”.
Ambos ejemplos fueron tomados del medidor de nohomophobes.com. Estas dos personas estaban reflexionando sobre cuánto les molestan dos de los términos que aparecen incluidos en la lista de la página web y sin embargo, ellas quedan registradas bajo la etiqueta de “usuarias de lenguaje homofóbico”, según el sitio. 
Por esta razón el medidor es una buena propuesta pero también es un arma de doble filo. No detenerse a leer y analizar un poco los resultados que arroja es caer en la trampa de la generalización. No hay duda de que muchos de los usos que se le dan a las expresiones es carente de reflexión e implica en varias ocasiones un insulto o una forma indirecta de discriminación. Sin embargo es necesario aproximarse a la medición de estos usos de manera crítica, sin la idea de que “el mundo está lleno de homofóbicos” y que la página es una excelente muestra de esto.
Whensallymetsally
Habría que preguntarse, por ejemplo, qué tan importante es proponerse cambiar el uso de expresiones como “maricón”, “loca”, “machorra”, “roscón”, etc. y cómo puede plantearse ese cambio. Bien es sabido que este tipo de términos no es utilizado únicamente por personas heterosexuales y que es una práctica ampliamente difundida sin importar la orientación sexual. ¿Es un insulto que un hombre gay le diga a su amigo “maricón”? ¿Es un insulto si esta misma palabra se la dice un padre a su hijo?
El medidor de palabras es solo una muestra, un indicio no de cómo las personas hablan sino de cómo algunas de ellas piensan. Y es a ese aspecto al que hay que apuntarle con mayor interés. A disminuir la ignorancia y a explicar por qué decirle a una mujer que su corte de pelo “la hace ver como una lesbiana” no puede ser una manera de ofender a alguien, pues ser una lesbiana no debe ser un problema ni un obstáculo en la vida.
Hace poco apareció casualmente en Twitter un trino que sirve para exponer lo que se está planteando en esta entrada:
En el futuro los tuits no los va a leer una persona interesada en nuestras vidas irrelevantes, sino máquinas analizando nuestro lenguaje.Lanark
La diferencia es que nohomophobes.com no analiza el lenguaje, aunque sí sistematiza las palabras. Lo importante será leer más detenidamente e interesarse, precisamente, en las “vidas irrelevantes”, pues es ahí donde se manifiesta la raíz de las relaciones sociales, sus alcances y dificultades.

 

1 Comentario

  1. Creo que es un artículo interesante, que le apunta parcialmente al problema del uso de lenguaje de odio en las redes sociales. Sin embargo, creo que el problema no se queda en si una palabra ofende o no a alguien. Creo que hay que ver los discursos relacionados con esa palabra, pues así la intención de quien usa esa palabra no sea ofender a nadie, puede seguir legitimando discursos discriminatorios, en los cuales la homosexualidad u otras expresiones de la sexualidad o identidades de género, son negativas y deben seguir siendo señaladas.

    En el ejemplo de la chica que considera que el uso de la expresión “no homo” es negativa, hay que ver que no se opone tanto a la idea de que se estigmatice a las personas homosexuales, sino que considera que no se debe pensar que extrañar a alguien sea algo “homosexual”… en ese sentido, la homosexualidad sigue siendo vista como algo malo.

    Creo que este es un aporte interesante, pero tenemos que seguir analizando los alcances del lenguaje. No nos detengamos simplemente a pensar si las palabras ofenden o no ofenden, sino cuales son los discursos que esas palabras están reforzando, legitimando y ayudando a circular y consolidarse en los imaginarios colectivos, y que se materializan en últimas en múltiples formas de discriminación y violencia.

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