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Continúa la pesadilla de Eliana en Hong Kong

Género, diversidad sexual y cambio social.

Aunque hace unos días Eliana Rubashkyn recibió la noticia de ser reconocida por su identidad de género femenina en Hong Kong, aún sigue atrapada en este país.

la transgénero que estuvo atrapada en Hong Kong
Este fue el documento que Eliana recibió, mediante el cual el gobierno de Hong Kong reconoce su identidad de género femenina.

El pasado 20 de febrero Sentiido publicó la historia de Eliana Rubashkyn, una colombiana atrapada en Hong Kong. Ser una mujer transgénero la convirtió en una suerte de sospechosa a la que era imposible autorizarle un libre ingreso a dicho país con el ánimo de renovar su pasaporte en el consulado de Colombia.

En el artículo se explicaba que dada su actual condición de refugiada de la Organización de la Naciones Unidas (ONU), ella está a la espera de encontrar un país que le brinde asilo para poder salir de la pesadilla que le ha tocado vivir.

La ONU aplicó a Nueva Zelanda, pero aún no sabe si podrá ir allá. “Lo más posible es que en dicho país no procesen mi caso porque han llenado el cupo de refugiados con personas provenientes de Siria. Los países que antes eran idóneos para mí, ahora tienen otras prioridades”.

Con “idóneos” se refiere a aquellos que le garanticen la continuidad del tratamiento hormonal que sigue como parte de su tránsito de masculino a femenino. También, donde no sea perseguida por su identidad de género y no le exijan realizarse una cirugía de reasignación de sexo (procedimiento quirúrgico mediante el cual se modifican los genitales para que sean como los del género con el que se identifica) para ser aceptada como mujer.

Mientras esto sucede, debe vivir en un centro de detención de Yau Ma Tei con 150 dólares mensuales, el único dinero que recibe por parte del gobierno. “Al no ser reconocidos como refugiados de la ONU (Hong Kong es uno de los pocos países que tiene esta reglamentación) tenemos prohibido, bajo amenaza de cárcel, trabajar o estudiar”.

A pesar de que el gobierno cubre parte de su tratamiento hormonal, el cual no puede suspender de un momento a otro por las consecuencias que esto tendría en su organismo, el dinero que recibe no le resulta suficiente para cubrir sus necesidades básicas.

“Dependo totalmente de esta escasa cifra y de la pésima alimentación que recibo. Vivo con diarrea, anemia y he perdido más de 10 Kilos. Además, he pasado por profundos estados de depresión en los que siento que no valgo nada”.

Actualmente pasa las 24 horas del día encerrada en una habitación de dos por dos metros, escribiendo, estudiando cantonés y mandarín online  y leyendo. “He leído aproximadamente 45 libros”.

¿Y si la ONU se va?

Aunque puede salir de la habitación, prefiere no hacerlo porque su estatus de ilegal la hace vulnerable en las calles. “Si un policía o alguna autoridad me pide documentos, podría ser detenida”.

Sin embargo, su principal preocupación ahora es que la ONU cierre sus oficinas de Hong Kong. “Según el más reciente reporte de la Sociedad de Refugiados de Hong Kong, todos los casos se irían a manos del gobierno, perdiendo los derechos adquiridos como protegidos. Además, hay amenazas de desplazar a sus refugiados a China”.

De irse la ONU, agrega, perdería el cuarto de detención donde vive y se vería forzada a buscar una habitación en uno de los países más caros del mundo. “Sin la ONU acá, quedaría en manos del gobierno, el mismo que me privó de mi libertad, mi beca, mi seguridad y mi vida”.

la transgénero que estuvo atrapada en Hong Kong
Este es el encabezado de un artículo que publicó Eliana mientras fue estudiante de la maestría en Health Care Administration en Taipei Medical University (Taiwán).

Según Eliana, la situación en la que viven los refugiados es tan inhumana que medios de comunicación como The Guardian  han empezado a manifestarse al respecto.

En medio de esta pesadilla, la buena noticia ha sido que funcionarios de Hong Kong le entregaron recientemente un documento en el que, bajo las leyes de este país, la reconocen como mujer.

Cuando la ONU deshizo su pasaporte colombiano, le entregó un certificado de refugiada y un documento especial en el que señalaba que su género era femenino (lo hizo de manera excepcional para que fuera menos vulnerable). Por esto, las autoridades de Hong Kong no encontraron otra alternativa que ponerle género femenino para los trámites que realicen sobre el caso de ella.

“Hoy soy la primera mujer transgénero reconocida legalmente en este país”. Este hecho podría tener implicaciones positivas para su caso, siempre y cuando el país que la acoja respete esta decisión.

Eliana dice que desde que todo esto empezó ha contactado diversas organizaciones colombianas que trabajan temas LGBT, así como periodistas y funcionarios de los Ministerios de Relaciones Exteriores, Interior y de Justicia, pero muy pocas personas se interesaron en ayudarle.

“Lo que más tristeza me da es que en Colombia, a los medios de comunicación les llama más la atención la historia de una chica trans a la que dejaron ir en falda al colegio que mi caso, el de una mujer transgénero que habiendo huido de la violencia de su país, quedó atrapada en un limbo legal luego de haber sido discriminada y abusada sexualmente en Hong Kong”, escribió en su perfil de Facebook.

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