Inicio En mis zapatos “Creo que soy mamá de un niño transgénero”

“Creo que soy mamá de un niño transgénero”

Género, diversidad sexual y cambio social.

Llegó a Sentiido un correo electrónico de una madre confundida sobre el comportamiento de uno de sus hijos. Sabemos que está atenta a los comentarios que surjan. 

Tengo un hijo transgénero.
“Ningún papá está preparado para escuchar que su hijo hombre quiere ser una niña y, menos aún, a tan corta edad”. Foto: Purple Sherbet Photography.

Por: Una mamá confundida*

Soy colombiana, pero desde hace cinco años vivo en Ecuador. Soy mamá de unos trillizos de seis años: dos niños y una niña. Desde muy temprana edad (más o menos dos años) uno de ellos empezó a mostrar un comportamiento distinto al de su hermano del mismo sexo: le atraían las muñecas, la ropa y los zapatos de su hermana y se ponía una toalla en la cabeza simulando tener el pelo largo.

Al principio, intentamos corregirlo con mi esposo. Sin embargo lo seguía haciendo y se escondía debajo de la cama para que no lo viéramos, porque sabía que le diríamos que no lo hiciera. Cuando tenía cuatro años hablé con él y me dijo que quería ser una niña. Le respondí que estaba confundido.

Consulté lo sucedido con el pediatra. Él me manifestó que era normal que algunos niños actuaran así pero que, a medida que creciera, cambiaría de opinión. Lo importante era que yo le hiciera énfasis en cuál debía ser el comportamientos de los niños.

Nada de esto funcionó. En diciembre de 2012 viajamos de vacaciones a Colombia y aproveché y lo llevé a un control general de salud. Como los niños nacieron allá, están afiliados a una Empresa Promotora de Salud (EPS) en Bogotá.

El pediatra me regañó diciéndome que yo era una mal pensada, que todo eso estaba en mi malicia de adulta y que a esa edad ningún niño tiene una identidad sexual.

El tiempo pasó y el asunto no cambió. En septiembre de 2013 lo encontré con un disfraz de bailarina de la hermana y por esto decidí hablar nuevamente con él: le ofrecí la confianza suficiente para que me dijera por qué se comportaba así y le manifesté que lo quería y aceptaba como era.

Él, por su parte, me volvió a insistir en que quería ser una niña. Es más, me dijo que desde que estaba en mi estómago siempre lo había sido, que no sabía por qué Dios se había equivocado y le había dado ese cuerpo de niño.

Todo esto nos ha golpeado mucho. Ningún papá está preparado para escuchar esto de un hijo y menos aún a tan corta edad, así que busqué un psicólogo para que nos orientara. El doctor lo evaluó y nos informó que el niño tenía un posible trastorno de identidad de género. Nos aconsejó que lo dejáramos ser lo que él quisiera pero por ahora solamente en la casa.

Eso desaparece

También nos manifestó que, en algunos casos, a medida que las personas crecen esos comportamientos desaparecen. Sin embargo, decidimos  hablar con los hermanitos y explicarles que Santiago es diferente a ellos y que debemos respetarlo, amarlo y aceptarlo como es.

Desde entonces, lo hemos dejado usar la ropa de su hermana que tanto ama y él ha demostrado ser más feliz poniéndosela sin que lo regañemos o le digamos algo. Verlo vestido así ha sido muy duro para mí pero trato de disimular y de no demostrarle lo que siento.

Lloro mucho en las noches cuando nadie me ve. No entiendo por qué nos está pasando esto. Para mi esposo también ha sido difícil pero lo ha asumido mejor que yo. Hemos hablado mucho al respecto y lo que más nos preocupa es la sociedad: no queremos que sufra discriminaciones ni maltratos, pero tenemos claro que es nuestro hijo y que lo amamos como sea.

Me gustaría tener apoyo y orientación porque no sé si lo que estamos haciendo está bien o no. Lo que he investigado por Internet es que él podría ser una personas transgénero.

Lo que más me preocupa es que cada vez insiste más en que ya quiere ser una mujer. No se ha dejado cortar el pelo, dice que quiere tener un cuerpo de niña y asistir al colegio como tal. Está en primer grado y en el colegio no saben nada porque ese comportamiento solo se le ha permitido en la casa.

Le hemos dicho que en la calle la gente no lo va a entender y le van a decir cosas feas, así que ha aprendido a disimular su condición con los extraños. Sin embargo, insiste en que cuando tenga el pelo largo no se van a dar cuenta que tiene cuerpo de niño y nadie le va a decir nada. Por supuesto, las cosas no son tan fáciles y no sabemos qué hacer y, menos aún, en países donde estos temas todavía son tabú.

Por recomendación del psicólogo lo llevé a endocrinología para que le hicieran un examen hormonal y descartar que esta fuera la causa de todo. Los resultados fueron normales. Le comenté a la especialista que yo había visto que en Estados Unidos, mediante medicamentos, podían detenerse los cambios físicos propios de la pubertad, en caso de que él insistiera en querer ser una mujer.

La doctora me dijo que en Ecuador no hacen esta clase de tratamientos y que lo mejor era pedirle a Dios que el niño se “mejorara”. Salí indignada de la consulta porque yo creo que no es cuestión de pedirle a Dios que lo cambie. Soy creyente, pero esa no era la respuesta que esperaba. Solo busco ayuda y orientación por gente que en realidad sepa del tema.

*Esta carta se publica con autorización expresa de la autora. Por solicitud de ella, omitimos su nombre y modificamos el de su hijo.

1 Comentario

  1. Gracias a todas las personas que nos siguen, he leído detenidamente este articulo y me pareció interesante pues esta madre tiene que tener mucha fuerza y sentirse a la vez bendecida por dos razones, la primera es de tener la oportunidad de ser madre de trillizos (que no es nada fácil) y la segunda de que Dios vio en ella la oportunidad de enseñarle al mundo que nosotros las personas transgeneros no somos algo por lo que hay sentir vergüenza y le dio uno de nosotros para que lo cuidara lo protegiera y lo formara, leo también en este articulo un alto porcentaje de prejuicio y lo mas intolerante que el prejuicio proviene de la parte medica, les explico cuando nacemos venimos al mundo con todo tipo de diferencias algunos con cabellos rubios, otros con bocas grandes o simplemente blancos o negros, pero internamente todos somos iguales, todos venimos con la capacidad de amar, de sufrir, de reír de creer o no creer. Quiero aclarar que Dios nos ama a todos por igual, y que nosotros somos parte de sus hijos eso nadie lo cambiara. Leo en el articulo que la madre del niño acudió a especialistas y uno le dice que la que lleva esa idea maliciosa en su mente es ella que lo deje ser pero solo en la casa y digo yo sera que el niño va a estar toda su vida en casa? que se va a conformar con ser el solo en casa? que pasaria si nosotros fuesemos la mayoria y vieramos a las personas que le corresponde su identidad sexual con su fisico como anormales y solo los dejaramos ser en sus casas??? seria lo correcto? y la otra medico le indica que “ojala Dios quiera y mejore” Dios mio santísimo esta ultima frase me indigna mas que nada porque para empezar el bebe no esta enfermo y lo mas triste es que lo dice un medico habiendo tantos avances en estos días esa sra va a tratar a el niño como un trastornado???? Quiero aclarar a todas las personas que estén pasando por esta situación NO SOMOS UNA ENFERMEDAD somos seres humanos como cualquier otro, no esta mal si su hijo o hija quieren escoger ser el sexo opuesto todos tenemos derecho a escoger lo que queremos en la vida solo aceptemonos tales y como somos sin prejuicios y sin discriminación.

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