Inicio En mis zapatos El abuso como musa de inspiración

El abuso como musa de inspiración

La opinión de los/las lectores/as y colaboradores/as es personal y no compromete necesariamente la opinión de Sentiido ni de institución alguna.

A propósito del especial de bullying por homofobia, Bulgaria Amore, lectora de Sentiido, recuerda su experiencia y cómo el arte se convirtió es su mejor catarsis.

Autora Bulgaria Amore
Redacción José Vazul

casos de bullying o matoneo por ser gay
Bulgaria Amore. Foto: archivo particular.

Cuando somos frágiles, estamos vulnerables al maltrato de todo aquel que nos rodea.

Nos encerramos a modo de protección. Nos reducimos frente a nuestro victimario. Se llora, se deprime, se flagela: ese es el regocijo como dolor. Nos enojamos con nosotros mismos.

Yo, al contrario, me inspiro para crear, cantar y recrearme. Desde la oscuridad devuelvo en voces y ritmos mi canto de protesta en contra de los que se han creído el cuento de ser victimarios.

El maltrato lo convierto en imagen y música. El abuso como musa de inspiración me lleva a contrarrestar la opresión. Lejos está de mí señalar y juzgar a aquellos que se resisten a mis cantos. Mis actos son directos e imponentes.

Ellos, como hienas cobardes, siempre cazan en manadas escondiéndose bajo el manto de la noche para lanzarse violentos tras su objetivo. La murga del tumulto es burlesca y débil. Son lo que son por ser manada y se respaldan en sus propios miedos.

La diferencia de mi belleza los sustrae de sus ámbitos de comodidad y exacerbado tradicionalismo. Es la armonía y equilibrio de mis actos venusinos los que despertarán la furia de su pánico. Siempre frente a lo desconocido aparecerán ataques de ignorancia. La curiosidad mató al gato y, sin embargo, nunca hemos sabido cuál es el resultado de ese atrevimiento.

Es mi esplendor el que causa la morbidez de mi entorno. Soy una diosa, una amazona en la selva de cemento aventurándose en medio de tracto mulas carnívoras. Con mi rebeldía contrarresto el veneno de los susurros y de las miradas que vienen cercenantes.

Pertenezco a un ejército de freaks, millones de ángeles, millones de amazonas, millones de cervatillos haciendo de este espacio un lugar más vivo y colorido. Detonamos la vida y sembramos el juego para vibrar en el amor.

Mientras ustedes nos consideran marginados y ocupan su tiempo escogiendo entre ser felices y ser un molde, desestiman la labor de este ejército que propone, crea y elabora nuevas y miles de alternativas de vida para construirse en otros mundos y otros universos.

He entendido mi diferencia gracias a sus señalamientos y prejuicios dándome entera cuenta de que su estado de igualdad ha construido y fortalecido mi individualidad.

Mi mundo es paralelo al de ustedes, no es un mundo diferente, no habito una dimensión desconocida, mi presencia se encuentra naciente y creciente en el mismo espacio-tiempo en el que ustedes se mueven con limitantes mentales, físicas y psíquicas.

Lejos está de mí la idea de continuar con las herencias genéticas de mis generaciones. Mi estrategia es cruzar las fronteras de lo establecido revolucionando con mi lenguaje, mi identidad y la proyección de lo que soy y siempre seré.

Enlaces relacionados:

El bullying por homofobia debe salir del clóset
El camino para decirle “no” al bullying por homofobia
El caso de Valerie
Un marco legal contra el bullying
Ser homosexual y ser feliz
Él / Ella / Nosotros
Modelos para prevenir la intimidación por homofobia en Colombia

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here