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Qué dijo la Corte Interamericana sobre los derechos de las personas LGBT

Género, diversidad sexual y cambio social.

La opinión consultiva número 24 de la Corte Interamericana (Corte IDH) le subió el nivel a la discusión que deberán tener los países de las Américas sobre matrimonio entre personas del mismo sexo y reconocimiento de las identidades trans. 

Que dijo la Corte Interamericana sobre los derechos de las personas LGBT
Esta es la primera vez que un tribunal internacional de protección de derechos humanos ratifica el derecho al matrimonio de las parejas del mismo sexo y el derecho de las personas trans a que su identidad sea reconocida. Foto: Corte IDH.

Quedó claro. A partir de ahora se acabaron las excusas para que los 35 Estados que forman parte de la Organización de Estados Americanos (OEA) -o, al menos, los 23 que están dentro de la competencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH)– se nieguen a casar a las parejas del mismo sexo o a reconocer la identidad de las personas trans. (Ver: Matrimonio igualitario en Colombia, paso a paso).

Así lo estableció la opinión consultiva número 24 (del 24 de noviembre de 2017) de la Corte IDH. Se trata de un pronunciamiento adoptado por el órgano judicial de la OEA, cuya razón de ser es interpretar, para su correcta aplicación, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (también llamada Pacto de San José de Costa Rica) y otros tratados de protección de derechos humanos.

La opinión consultiva es una de las competencias de la Corte IDH para contribuir a que los países que forman parte del Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humano (SIDH) cumplan con sus compromisos internacionales en derechos humanos.

El camino para llegar a esta opinión consultiva empezó el 18 de mayo de 2016 cuando Costa Rica le presentó a la Corte IDH una solicitud de interpretación de algunos artículos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Le solicitó contestar cinco preguntas relacionadas con los derechos a la igualdad y a la no discriminación de las personas lesbianas, gais, bisexuales y trans (LGBT):

  1. Primera pregunta: se refería a si los Estados deben reconocer y facilitar el cambio de nombre de las personas según su identidad de género.
  2. Segunda pregunta: abordaba cuál debe ser el procedimiento para que una persona pueda modificar su nombre según su identidad de género.
  3. Tercera pregunta: era específica del Código Civil de Costa Rica sobre el trámite que deben seguir las personas que quieran cambiar su nombre.
  4. Cuarta pregunta: se refería a cómo debe ser el reconocimiento y la protección que un Estado debe hacer de los derechos patrimoniales en las parejas del mismo sexo.
  5. Quinta pregunta: se refería a si era necesario disponer de una figura jurídica que regule los vínculos de las parejas del mismo sexo para que el Estado reconozca los derechos patrimoniales propios de esta relación.

La Corte IDH sabía que sus respuestas serían trascendentales no solo para Costa Rica sino para todos los Estados miembros de la OEA o, al menos, para los que han ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

Los jueces de este tribunal tenían muy claro que el concepto que emitieran les precisaría a estos países sus obligaciones sobre los derechos a la igualdad y a la no discriminación en el marco de sus obligaciones adquiridas en materia de derechos humanos.

Después de leer los cerca de 100 conceptos que recibieron de diversas instituciones académicas, organizaciones internacionales y de la sociedad civil y de una audiencia pública, la Corte IDH emitió su opinión consultiva número 24:

1. Respuesta a la primera pregunta: la Corte IDH señaló que el cambio de nombre, la adecuación de la imagen, así como la rectificación de la información sobre sexo o género en los documentos de identidad para que sean acordes con la identidad de género de una persona, son derechos protegidos por la Convención Americana.

Por tanto, los Estados están obligados a reconocer, regular y establecer los procedimientos necesarios para tales fines sin que quienes acudan a este derecho tengan que emprender varios trámites ante múltiples autoridades.

La Corte IDH especificó que la implementación de estos procesos debe estar fundamentada únicamente en el consentimiento libre e informado del solicitante. Es decir, sin exigir requisitos adicionales como la presentación de certificaciones médicas, psicológicas o psiquiátricas o realizarse intervenciones quirúrgicas, terapias hormonales u otras modificaciones corporales. (Ver: Diferentes formas de ser trans).

Las personas trans construyen su identidad independiente de si acuden o no a tratamientos médicos o a intervenciones quirúrgicas.

2. Respuesta a la segunda pregunta: la Corte IDH señaló que los Estados pueden decidir el procedimiento más adecuado, según su contexto y derecho interno, sobre los trámites correspondientes al cambio de nombre, adecuación de la imagen y rectificación de la información sobre sexo o género en los documentos de identidad para que sean acordes con la identidad de género de una persona.

Lo importante es que:

  • Estén enfocados en la adecuación integral de la identidad de género de la persona.
  • Estén basados únicamente en el consentimiento libre e informado del solicitante sin exigir certificaciones médicas y/o psicológicas ni la acreditación de operaciones quirúrgicas o tratamientos hormonales.
  • Sean confidenciales.
  • Sean expeditos y, en la medida de lo posible, gratuitos.

 Esta es la primera vez que la Corte IDH se pronuncia sobre  matrimonio entre personas del mismo sexo y la protección de las identidades de género.

3. Respuesta a la tercera pregunta: el artículo 54 del Código Civil de Costa Rica aplica para el trámite de cambio de nombre si garantiza los aspectos señalados en la respuesta dos.

4. Respuesta a la cuarta pregunta: la Corte IDH señaló que la Convención Americana no protege un modelo particular de familia y que ninguna de sus disposiciones puede ser interpretada para excluir a un grupo de personas de los derechos allí reconocidos.

La Corte IDH especificó que una familia puede estar conformada por personas con identidades de género y orientaciones sexuales diversas. También, que debe protegerse el vínculo familiar propio de una pareja del mismo sexo, así como sus derechos patrimoniales.

En la Convención Americana no está especificado un concepto cerrado de familia, ni mucho menos protege un modelo particular de la misma.

5. Respuesta a la quinta pregunta: los Estados deben garantizar el acceso a todas las figuras existentes en sus ordenamientos jurídicos para asegurar la protección de los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo, sin discriminación.

Para tal fin, podrá ser necesario que modifiquen las figuras existentes, a través de medidas legislativas, judiciales o administrativas, para ampliarlas a las parejas del mismo sexo.

En conclusión, la opinión consultiva número 24 que adoptó la Corte IDH debe llevar a que los Estados empiecen a modificar sus ordenamientos jurídicos para hacerlos compatibles con esta interpretación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

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