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Si son mujeres, ¿por qué les piden libreta militar?

Género, diversidad sexual y cambio social.

La Corte Constitucional de Colombia está cerca de sentar un importante precedente para el país, al no exigirles libreta militar a las mujeres transgénero.

libreta militar para las mujeres trans en Colombia
El caso de Grace Kelly Bermúdez (en la foto) llegó a la Corte Constitucional, instancia que está próxima a pronunciarse sobre libreta militar y mujeres trans.

Tener que resolver su situación militar, como si se tratara de hombres, es uno de los dolores de cabeza de las mujeres transgénero en Colombia. Se ven obligadas a hacerlo porque a pesar de reconocerse como mujeres, en su cédula de ciudadanía aparece “sexo: M” (de masculino).

El hecho de haber nacido con pene llevó a que las clasificaran como hombres, a pesar de de que en algún momento de sus vidas (generalmente desde muy temprana edad), empezaran a identificarse como mujeres.

La Ley 48 de 1993 establece que todos los “varones colombianos”, hasta los 50 años de edad, deben presentar la libreta militar (la manera de comprobar que tienen definida su situación militar) para celebrar contratos con entidades públicas, ingresar a la carrera administrativa, tomar posesión de cargos públicos y obtener grado profesional en cualquier centro de educación superior.

Sin embargo, la norma no incluye cuál es el procedimiento que deben seguir las mujeres transgénero o aquellas en cuya cédula de ciudadanía aparece “sexo masculino”. Y según lo establecido por la ONG Colombia Diversa, es discriminatorio que se les exija tener libreta militar porque se estaría ignorando su tránsito de género y su identidad femenina.

También, se vulneran sus derechos al libre desarrollo de la personalidad, a la dignidad, la educación, la igualdad, la intimidad, la identidad sexual y la personalidad jurídica y se desconocen sus derechos al trabajo, a la libertad de elegir profesión y de participación política.

“Las mujeres transgénero tienen dos opciones: negar su propia identidad para desarrollarse como ciudadanas o vivir su identidad y, en consecuencia, ser víctimas de exclusión laboral, política y educativa”, específica Colombia Diversa.

En la Sentencia T-565 de 2013, la Corte Constitucional precisó que todas las personas tienen derecho a definir su reconocimiento en un género (identidad de género), así como su inclinación afectiva hacia otros (orientación sexual).

Por tanto, ninguna institución, autoridad, organización o persona está autorizada para imponerle a otra una identidad de género, porque esto forma parte de los derechos fundamentales individuales.

La pregunta que surge entonces es: ¿cuántas mujeres transgénero han dejado de ser contratadas laboralmente por carecer de una libreta militar? Si quisieran tener este documento -que no sería lo indicado debido a que se les exige solamente a los hombres- se ven obligadas a someterse a exámenes médicos en el Ejército que incluyen desnudarse ante otras personas para que una enfermera compruebe la salud de sus testículos.

Atentado contra la dignidad

“Varias mujeres trans reportan situaciones de hostigamiento y acoso, tratos degradantes y atentados contra su dignidad durante este proceso”, señalan reportes de Colombia Diversa.

Hace unos días, Juan Florian director de la Subdirección para Asuntos LGBT, dependencia que forma parte de la Secretaría de Integración Social, en Bogotá, consideró conveniente contratar a unas mujeres transgénero como parte de las acciones afirmativas de la entidad o de las medidas encaminadas a superar la discriminación contra esta población.

Para tal fin, Florian le solicitó a Diana Navarro, cabeza de la Red Nacional y Distrital de Mujeres Transgeneristas, que le presentara unas hojas de vida. Uno de los perfiles requeridos era una persona con título de enfermera o auxiliar de enfermería para atender el servicio de acogida nocturna del Centro de Atención a la Diversidad Sexual de Mártires.

“Me acordé que Grace Kelly Bermúdez es auxiliar de enfermería y presenté su hoja de vida sin saber que ella no tenía libreta militar”, explica Navarro.

Como este era motivo suficiente para no ser contratada, Navarro acordó con Florian apostarle a una solución de fondo a este problema, para no solamente dar respuesta al caso de Grace Kelly sino al de todas las mujeres transgénero que pasan por la misma situación.

El paso a seguir, como parte de lo que Florian y Navarro llamaron un litigio estratégico (o acordado), fue presentar nuevamente a la Subdirección para Asuntos LGBT la hoja de vida de Grace Kelly. Florian respondió por escrito que no podía contratarla porque ella no cumplía con uno de los requisitos exigidos por la ley: tener definida su situación militar.

“En diferentes entidades rechazan laboralmente a las mujeres transgénero cuando carecen de libreta militar, pero nunca les entregan un documento que especifique que no las contrataron por ese motivo. No les dicen nada”, señala Diana Navarro.

Como en este caso Florian sí lo hizo, se contaba con la prueba para que Grace Kelly instaurara una acción de tutela contra la Subdirección. Sin embargo, fue negada por la juez 21, quien consideró que no se había violado ningún derecho fundamental porque al ser de sexo masculino debía tener definida su situación militar. “La juez no reconoció su derecho al libre desarrollo de la personalidad refiriéndose a ella como hombre”, señaló Navarro.

La respuesta fue apelada y por primera vez una tutela por este tema llegó a la Corte Constitucional. Se le solicita a esta entidad, además de ordenar la contratación de Grace Kelly, ampliar los efectos de esta decisión a todos los casos similares de mujeres trans, para que teniendo en cuenta que son mujeres, no se les exija la libreta militar.

Una ley de identidad de género

También se pide que la Corte exhorte al Congreso de la República para que tramite una ley de identidad de género que regule los derechos de las personas trans y ordenar a los Ministerios de Trabajo y de Educación, así como al Departamento Administrativo de la Función Pública que tomen las medidas administrativas necesarias para que no se les exija este documento.

En el fondo, lo que se está solicitando, agrega Navarro, es que se reconozca a las mujeres transgénero como mujeres. “No se trata de decirle no a la libreta militar, sino de entender que las mujeres no estamos obligadas a definir nuestra situación militar”, afirma.

“Es importante que la Corte entienda que no es necesario hacer un examen médico para saber si una persona es o no trans, sino que bajo el principio de buena fe sea suficiente con su declaración”, completa Mauricio Albarracín, director de Colombia Diversa.

Esta no es la primera vez que una mujer transgénero no es contratada por una entidad pública por carecer de libreta militar. En la Secretaría de la Mujer se presentó una situación similar y teniendo en cuenta que se trata de un requisito legal, la decisión que sus directivas tomaron fue ayudarle a la aspirante al puesto, a elaborar una tutela contra esta misma dependencia. En marzo de 2014 la juez falló a su favor y obligó a esta secretaría a contratarla.

Sin embargo, el director de Colombia Diversa considera que la decisión más acertada en este tipo de situaciones, fue la que tomó Luis Fernando Escobar, alcalde de la localidad de Kennedy, al aplicar la excepción de inconstitucionalidad.

En junio de 2013, este funcionario autorizó la contratación de Jessica Victoria Useche, una mujer trans, para la “prestación de servicios de apoyo, atención de los usuarios y asuntos relacionados con proyectos sociales en la alcaldía local de kennedy”

Ella argumentó que para firmar el contrato no anexaría copia de una libreta militar porque en su construcción como mujer no está concebido tener un documento que vulnere su identidad, al certificarla como varón.

El alcalde de Kennedy decidió aplicar la excepción de inconstitucionalidad teniendo en cuenta que deben descartarse las disposiciones legales contrarias a la Constitución de 1991. Es decir, en caso de conflicto entre la Constitución y la ley, se aplicarán las disposiciones constitucionales. Por tanto, se tomó la decisión de que para la vinculación de Useche, no se verificaría si tenía o no definida  su situación militar.

En los próximos días la Corte Constitucional debe pronunciarse al respecto y hay antecedentes para pensar que su fallo será positivo, pues en varias oportunidades ha reconocido que las personas son libres de construir su identidad de género.

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1 Comentario

  1. A los hombres tampoco deberían pedirles libreta militar, no sirve para nada, no quitan ese negocio por que les deja buenas ganancias de personas que pagan la libreta para no prestar servicio es cómo una especie de soborno, con ella cobran peaje para trabajar y estudiar, los únicos que van a la guerra prestando servicio son los pobres que no pagan libreta y capturados en batidas ilegales para ser utilizados cómo carne de cañón o ellos mismos los matan y entre todos se lavan las manos no les pasa nada ni son sancionados, pura doble moral, y otro problema son las multas que ponen a personas remisas que no han ido a pagar con plata dicha libreta, y todos los vacíos y papeleos innecesarios y estúpidos que hay al tramitarla, por ejemplo una persona discapacitada para qué le serviría tener ese pedazo de libreta militar, con sólo el hecho de que no le den trabajo por esa causa es absurdo, o para puestos de trabajo que no tienen nada que ver con manejar armas, una opción es profesionalizar el ejercito y darles mejores beneficios, no es justo que los más jóvenes que tienen derecho a vivir tengan que ser dizque sacrificados por ser pobres o ñeros eso da a entender que los que no tienen plata no valen y que ser pobre y no tener libreta se paga con la muerte, cómo si los que son de alcurnia no fueran corruptos y malos cómo los mismos políticos, empresarios y militares de alto rango.

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