Nuestro sitio usa cookies de terceros para permitirnos elaborar estadísticas sobre las visitas y gestionar el envío de nuestras newsletter. Más información aquí.
ACEPTAR
Liliana Villatoro

Hacer periodismo independiente en tiempos de ruido y desinformación

En tiempos de desinformación, ruido digital y persecución a la prensa, el periodismo independiente sigue siendo una herramienta clave para defender la verdad y los derechos humanos. En esta entrega de la serie Periodismo que resiste, de Sentiido, conversamos con la periodista guatemalteca Liliana Villatoro sobre hacer periodismo ético en contextos adversos.

Fotos y video: Productora Espectro.

Hoy, prácticamente cualquier persona con un teléfono puede crear imágenes de hechos que nunca ocurrieron. Cualquiera puede pedirle a una inteligencia artificial que escriba un texto y difundirlo en redes para confundir, manipular o simplemente vender. (Ver: Postverdad: la gente cree lo que quiere creer).

Pero no cualquiera puede hacer periodismo de verdad. No cualquiera puede asumir el compromiso -cada vez más urgente- de ofrecer información veraz a la ciudadanía. (Ver: “Periodismo no es lo mismo que contenido”)

En medio de crisis económicas, ataques a la libertad de expresión, ruido digital y una creciente apatía del público, el periodismo independiente en América Latina sigue siendo sacudido con fuerza. Aun así, persisten esfuerzos valientes y sostenidos por garantizar el derecho a la información en contextos cada vez más hostiles. (Ver: El gobierno de Bukele ha metido toda su maquinaria para desacreditar al periodismo que lo cuestiona).

Uno de esos esfuerzos es el de la periodista guatemalteca Liliana Villatoro, quien a lo largo de su carrera ha trabajado en algunos de los medios independientes más respetados del país, como Plaza Pública y Agencia Ocote. Ambos han sabido adaptarse a los cambios del ecosistema digital sin sacrificar el rigor, la ética ni la profundidad de sus contenidos.

En un ecosistema mediático saturado de ruido y desinformación, el periodismo independiente sigue siendo una apuesta por la verdad y los derechos humanos.

Sentiido en Guatemala

Actualmente, Liliana es cofundadora de Archivo (archivogt.com), un medio creado por un equipo conformado por mujeres, desde donde continúa su trabajo investigativo enfocado en derechos humanos, memoria histórica y medio ambiente.

Sentiido sostuvo con ella dos conversaciones -en 2023 y en 2025- para reflexionar sobre el estado del periodismo independiente en Guatemala. Este texto recoge algunas de esas reflexiones y ofrece una mirada sobre los retos y posibilidades del oficio en los últimos años.

Periodismo bajo presión

Cuando conversamos por primera vez, en 2023, Guatemala aún estaba bajo el gobierno de Alejandro Giammattei, un periodo marcado por el asedio judicial a periodistas y una retórica abiertamente hostil hacia la prensa.

Para 2025, ya bajo el mandato de Bernardo Arévalo, el contexto había cambiado, al menos en el discurso. Sin embargo, las transformaciones profundas siguen siendo limitadas.

Aunque se le da mucha importancia a la elección del presidente, en Guatemala -como en cualquier república- existen tres poderes”, explica Liliana. “Eso, sumado a la cooptación del Estado durante años, hace que los cambios no sean inmediatos ni abarquen todas las esferas solo por la llegada de un nuevo gobierno”.

Liliana Villatoro
El periodismo independiente en Guatemala continúa enfrentando presiones judiciales, políticas y económicas.

El cambio de gobierno no garantizó, por sí solo, el fin de la persecución judicial contra periodistas en Guatemala.

Si bien reconoce algunos avances, también señala que no se cumplieron muchas de las expectativas que acompañaron el cambio político. “Hay gestos alentadores, como la Declaración de Chapultepec, en la que el gobierno se compromete a fortalecer instituciones y garantizar la libertad de expresión, pensamiento y prensa, derechos que ya están en la Constitución”, dice. Pero al mismo tiempo recuerda que colegas suyos siguen siendo judicializados por hacer su trabajo.

Un ejemplo reciente de giro positivo fue la decisión de la Corte Suprema de Justicia de anular la condena impuesta en 2023 contra el periodista José Rubén Zamora, exdirector del desaparecido diario El Periódico y ordenar un nuevo juicio debido a irregularidades en el proceso. Aun así, Liliana es clara: los procesos judiciales contra periodistas en Guatemala siguen siendo numerosos.

Liliana Villatoro ha desarrollado su trabajo periodístico en algunos de los medios independientes más relevantes de Guatemala.

Cubrir género, mucho más que contar feminicidios

Pese a este panorama, una nueva generación de medios digitales guatemaltecos ha mantenido su compromiso con una agenda que incluye seguir informando sobre la corrupción institucional, las violaciones sistemáticas a los derechos humanos y la crisis ambiental.

En ese camino, el periodismo con enfoque de género ha ocupado un lugar central en el trabajo de Liliana. “En Plaza Pública empecé como editora de género, una figura que permitió trabajar estos temas de manera transversal”, recuerda. “No se trataba de una sección específica, sino de entender que las violencias cotidianas están atravesadas por la forma en que se construye el género”. (Ver: Cristian Alarcón: una perspectiva queer o feminista va más allá de hablar de maricas o de mujeres).

Para ella, uno de los problemas más comunes en los medios es reducir el enfoque de género a un rincón o exclusivamente a la violencia. “Se asume que hablar de género es hablar solo de mujeres asesinadas, violadas o desaparecidas”, señala.

Y aunque es fundamental cubrir esas violencias en una región como la nuestra, también es necesario contar otras experiencias: cómo viven las mujeres y otras identidades, porque existen otras identidades”. (Ver: Periodismo de diversidad sexual, ¿qué le falta y para dónde va?).

Liliana Villatoro
Narrar el género más allá de la violencia es uno de los ejes del trabajo periodístico de Liliana Villatoro.

Cubrir género no es solo contar violencias: también es narrar cómo viven las mujeres y otras identidades en lo cotidiano.

Liliana destaca como uno de los grandes aportes del periodismo contemporáneo haber abierto espacio para que la diversidad forme parte del debate público. “Aunque el avance sea lento y no siempre visible, es importante. Cada vez se habla más de personas LGBTIQ; el periodismo empieza a mostrar estas vivencias con normalidad: sin exotizar, sin romantizar, sin victimizar, sino contándolas tal como son”. (Ver: Nueva guía para periodistas: elecciones y cubrimiento de temas LGBTIQ).

En un país tan conservador como Guatemala -uno de los pocos de la región sin matrimonio igualitario- insiste en que estos temas no pueden limitarse a fechas simbólicas. “No puede verse solo como la marcha del orgullo en junio. Es algo cotidiano, porque es parte de lo que somos”.

Sin embargo, advierte que el cambio de gobierno tampoco ha traído avances sustantivos en este campo. “No hay registros oficiales sobre delitos contra identidades de género diversas, no existe una política transversal de educación integral en sexualidad y, aunque hay algunas oficinas y aperturas institucionales, el tema no es una prioridad”.

Construir comunidad desde el periodismo

Además de su trabajo investigativo, Liliana lideró en Plaza Pública procesos de formación para periodistas en distintas regiones del país, con un énfasis claro: romper con la lógica de la competencia y apostar por la comunidad.

La idea era salir de modelos tradicionales que refuerzan la carrera por ser los primeros o por quedarse con las fuentes”, explica. “Lo que buscamos es un periodismo que les sirva a las personas y que permita que quienes lo ejercen construyan redes entre sí”.

Recuerda especialmente una experiencia con mujeres periodistas que, tras las formaciones, se integraron a distintos medios. “Se volvió una comunidad de apoyo, tanto personal como profesional. Para mí, eso demuestra que a nivel gremial están surgiendo iniciativas que apuestan por la cooperación, y eso también puede generar cambios sociales”.

En contextos donde informar sigue siendo un acto de resistencia, experiencias como la de Liliana Villatoro muestran que otro periodismo no solo es posible, sino necesario: uno más humano, más conectado con las comunidades y más comprometido con la verdad.

Liliana Villatoro
Frente a la lógica de la competencia, emergen prácticas periodísticas que apuestan por la colaboración y la comunidad.

Enlaces relacionados

Power Plumas en un periodismo incluyente
Periodismo de diversidad sexual, ¿qué le falta y para dónde va?
Cristian Alarcón: una perspectiva queer o feminista va más allá de hablar de maricas o de mujeres
“A muchos medios les interesa lo LGBT cuando hay enfrentamiento”
8 respuestas para un periodismo incluyente
“¿Cómo es tu nombre real?” y otras preguntas impertinentes
Hombres que se “vuelven” mujeres
Cómo crear una polémica
La “polémica” manera de titular
Los falsos positivos del periodismo
Historia de los medios LGBT en Colombia
Diversidad sexual y de género para dummies

Deja un comentario

¿Qué piensas sobre este artículo?

Newsletter Sentiido