Inicio A Fondo “Busco hombre acuerpado y cero plumas”

“Busco hombre acuerpado y cero plumas”

Género, diversidad sexual y cambio social.

7. Andrés Gómez-Peña

Economista, vive en Estados Unidos.

Andrés Gómez-Peña. Foto: archivo particular.

¿A qué le atribuye la discriminación que se dice existe entre algunos hombres homosexuales por razón de su apariencia o comportamiento?

Yo creo que este comportamiento oculta un temor y es una forma de protegerse del matoneo. Sentir que uno es diferente porque le atraen los hombres es algo que al principio asusta, especialmente si se creció en una familia católica y conservadora. Para completar, cuando yo empecé a reconocerme como homosexual, a principios de la década del 2000, no encontraba mayor información sobre el tema.

Así que cuando escuchaba comentarios como “tal hombre es afeminado” o “tal otro es gay o marica”, lo último que quería era confirmar era que yo podía serlo porque no tenía ningún referente con quien identificarme. No encontraba ningún modelo a seguir. Y ese miedo que sentía me llevaba a no querer que me asociaran con “fulanito”, abiertamente gay, y señalado de ser afeminado. Entonces, en mi concepto, esta actitud oculta un temor y una ausencia de referentes con quienes identificarse.

En ese entonces, en la televisión nacional solamente había homosexuales artistas, lo cual era aceptado, o estilistas. Y esas dos opciones estaban muy alejadas de mí. Además, estaban los comentarios de mi familia en donde veían a los homosexuales  como un chiste. Es una situación triste porque uno no entiende lo que está pasando, no tiene mayor información al respecto y ve que su familia se burla del tema. Uno intenta no ser diferente.

¿Existe entre buena parte de hombres homosexuales un “culto al cuerpo”?

Sí. Es una realidad. Este, de hecho, fue uno de los temas más difíciles que enfrenté cuando empecé a conocer el mundo gay. Yo sé que hay promiscuidad y consumo de drogas, aunque no sé si más o menos que en las personas heterosexuales. Para mí fue un choque porque yo no consumo drogas y ese “culto al cuerpo” me parece estúpido. Aunque no todos son así, es algo muy visible.

A principios de 2000, cuando empecé a reconocer mi orientación sexual, lo único que encontré fue un chat para hombres y solamente veía que preguntaban por “hombres cero plumas y activos”. Y yo ni siquiera entendía qué era eso.

En algún momento llegué a pensar que no había gente como yo, cuya orientación sexual era tan solo una parte de su ser, porque también me encontré con el otro extremo: hombres que le hacen mala cara a todo lo gay, critican todo el tiempo y no hacen nada por generar un acercamiento.

Así que uno tiene tres opciones y la decisión que se tomé depende de lo aprendido en la casa y del apoyo de la familia: la primera es parecerse a ellos y caer en la ridiculez de lo superficial; ser capaz de decir “soy diferente y no voy a cambiar” o mantenerse lejos de todo lo gay.

¿Qué opina de la manera en que algunos hombres homosexuales se anuncian (con fotos de la zona genital, de los glúteos o sin ropa) en grupos y redes sociales concebidas para concretar encuentros entre ellos?

Me parece triste porque siento que son personas muy solas. Yo no sé si esos grupos o chats son una adicción o una manera de huirle a la soledad y a la falta de afecto. Al principio, yo me iba en contra de toda la gente que se promocionaba así en las redes y ahora sé que no son lo peor sino simplemente que reducen el mundo al plano sexual y viven su vida así. Sé que hay mucha gente que comparte mi opinión de que esa no es la forma de vivir, porque eso puede desencadenar situaciones negativas si uno no tiene alta su autoestima. Cada quien puede ser feliz con un hombre o con una mujer, pero esa no es la forma de conseguir el amor o de llenar el vacío de la soledad.

¿Qué tan frecuente es el matoneo entre los hombres gays cuando no se cumple con ciertos parámetros físicos o manera de vestir, por ejemplo?

En Colombia el matoneo por este motivo es horrible o, por lo menos, hace unos años era así. A uno lo pueden hacer sentir muy mal. Y el tema no es solamente cómo se viste la persona sino en qué barrio vive o en qué colegio estudió. En Estados Unidos pude encontrar más gente parecida a mí. En Colombia, aún falta ganar espacios para, más allá de respetar, valorar la diferencia.

¿Cuál sería su propuesta para empezar a superar esos “mandatos” como que los hombres gays deben ser “masculinos” o “cero plumas”?

Se necesita que más personas que han superado el tema del cuerpo atlético, de ser “cero plumas” y que entienden que un ser humano va mucho más allá de su cuerpo, salgan y hablen, cuenten sus historias y digan “yo soy feliz”. Se requiere abrir más espacios para tratar esos temas, ir a los colegios y abrir diálogos al respecto. Falta más información, más historias de vida y que más gente ponga la cara.

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2 Comentarios

  1. Bien por Fabian Chibcha, me parece la intervención más aterrizada, un saludo desde Tunja, lo importante al final es el respeto y la valoración

  2. La felicidad consiste en hacer lo que a cada uno le gusta. Si su felicidad es “matarse” en un gym sacando el cuerpazo, hágalo. Si su felicidad es comer papas fritas y gaseosa hasta parecer un balón, hágalo. Quien realmente es feliz, lo es sin importar lo que piensen los demás y sin detenerse en los rótulos que ciertos pseudogurús quieran imponer.

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