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¿Qué dice la Biblia realmente sobre la homosexualidad?

Género, diversidad sexual y cambio social.

Desconocer el contexto social e histórico de los textos bíblicos y citar versículos sueltos se ha convertido en una fórmula para decir que Dios condena la diversidad sexual. En el fondo, no es más que una estrategia política de algunos líderes religiosos.

qué dice la Biblia realmente sobre la homosexualidad
No tiene sentido imaginar que un libro sagrado como este fue escrito con la intención de oprimir a minorías. Ilustración: Mauricio Wills, de Paradoja, para Sentiido.

Lo dice la Biblia“, repiten quienes se oponen a la existencia de las personas lesbianas, gais, bisexuales y trans (LGBT) con argumentos religiosos.

¡Pecadores!“, “¡se irán al infierno!” y “¡Dios no ama la homosexualidad!“, señalan algunos líderes religiosos convencidos de que las personas LGBT no son parte del plan de Dios (para quienes son creyentes). (Ver: Diversidad sexual y nuevas alternativas espirituales).

Aseguran que deben “cambiar” su orientación sexual o identidad de género si quieren “salvarse”. (Ver: Nace o se hace, ¿importa?).

Para sustentar su idea, citan pasajes del Génesis, Romanos, Corintios, Timoteo, Deuteronomio, Reyes y Levítico, entre otros textos bíblicos.

Para empezar, aquellos líderes olvidan que estos escritos fueron elaborados en un contexto social, histórico y cultural particular, muy diferente al actual. Para la muestra, el último texto del Nuevo Testamento fue escrito hacia el año 100 después de Cristo.

Según Hugo Córdova, doctor en Estudios Interdisciplinarios en Migración, Etnicidad y Religión e integrante del Grupo de Estudios Multidisciplinarios sobre Religión e Incidencia Pública (GEMRIP), usar los escritos bíblicos ignorando su contexto es hacer una mala interpretación de estos. (Ver: Hay muchas voces religiosas que no son “antiderechos”).

De hecho, citar versículos sueltos mezclando el nuevo con el antiguo testamento, se ha convertido en una fórmula para decir que Dios condena la diversidad sexual y de género, cuando los creyentes tienen claro que la palabra de Dios es una palabra viva que se ajusta a cada momento histórico.

Desconocer que los textos bíblicos tienen un contexto es una manera de manipularlos para hacer creer que Dios condena a las personas LGBT.

Esta práctica no es nueva. Por quedarse en una interpretación literal de la Biblia, hace 200 años fue usada para justificar la esclavitud“, explica Juan Fonseca, licenciado y magister en Historia e investigador sobre minorías religiosas en Perú.

En efecto, no tiene sentido imaginar que un libro sagrado como este fue escrito con la intención de oprimir a unas personas. “¿Qué está pasando, entonces, con sus interpretaciones?“, pregunta Fonseca.

El contexto, obligatorio

El Concilio Vaticano II, autoridad máxima de la Iglesia Católica, les exige a todos los católicos leer los textos bíblicos teniendo en cuenta los análisis científicos, literarios, históricos, arqueológicos y demás disponibles para entender el sentido original del texto, explica el padre Alberto Múnera, jesuita y doctor en Teología.

 “La revelación de Dios es contextual e histórica, no se agota en la Biblia ni en el tiempo de Jesús”, Fidel Mauricio Ramírez.

Ahora, ¿por qué pensar que un pasaje bíblico permite entender la Biblia como un todo? “Es un libro escrito por muchas manos, que recoge diferentes perspectivas e incluso voces contradictorias“, agrega Carlos Manrique, doctor en filosofía y director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Los Andes.

Otro punto importante es que el concepto “homosexualidad” apareció en el siglo XIX. Es decir, las expresiones “orientación sexual” e “identidad de género” no pudieron ser incluidas en este libro porque son relativamente nuevas. (Ver: Diversidad sexual y de género para dummies).

Además, es fundamental diferenciar entre “homosexualidad” y “prácticas sexuales entre personas del mismo sexo”. En la Biblia no hay más de cinco versículos que hablen de esto último, algo muy distinto de “homosexualidad”, palabra que describe parte de la identidad de una persona y que va más allá de una práctica sexual.

Por tanto, nada de lo que aparece en la Biblia puede referirse a homosexualidad“, señala el padre Múnera. En otras palabras, no es posible incorporar esta identidad a un texto escrito hace dos mil o tres mil años.

En la Biblia no hay ningún texto en el que Jesús condene a una persona por ser LGBT.

Ahora, al ser la Biblia un libro escrito en un contexto particularmente machista, sí condena las prácticas sexuales entre dos hombres, a las mujeres ni siquiera las contempla. (Ver: Es feminismo: no humanismo ni “igualismo”).

Y las condena porque las asocia con cultos paganos lejanos a los del pueblo de Israel“, explica Fidel Mauricio Ramírez, licenciado en Teología y en Filosofía, Pensamiento Político y Económico y magister y doctor en Educación. (Ver: El activista espiritual).

Sin embargo, para supuestamente demostrar que Dios rechaza la homosexualidad, algunos líderes religiosos acuden al argumento de que así lo establece el Génesis. Para tal fin, hablan de Sodoma y Gomorra.

La falta de hospitalidad

Se refieren al pasaje bíblico que relata cuando Lot recibió a unos huéspedes y los ciudadanos de Sodoma querían tener relaciones sexuales con ellos. En ninguna parte se habla de una relación consentida entre dos personas del mismo sexo sino de abuso sexual que es algo muy distinto.

Ese texto describe un intento de violación, algo abominable en Israel como en todos los pueblos semitas porque el huésped era un ser sagrado. Entonces, lo que Dios castiga ahí es el intento de maltrato a esos huéspedes“, señala el padre Múnera.

Lo que Dios reprueba en este pasaje es el irrespeto del pueblo judío con los ángeles que los visitaban. Se trató de un castigo sobre Sodoma y Gomorra por no cumplir con los mandatos de amparar y proteger a los extranjeros.

 En la Biblia hay alrededor de 48 referencias a “Sodoma y Gomorra” donde se habla de opresión, injusticia e idolatría, en ningún caso de “homosexualidad”.

Eso sí, nadie se rasga las vestiduras por la afirmación que hace Lot en este texto: no hagan nada con estos huéspedes, les entrego a mis hijas para que hagan lo que quieran con ellas”, añade Ramírez.

Según Córdova, en ningún momento –hasta la Edad Media europea– este texto del Génesis fue asociado con diversidad sexual. “Fue en el siglo XII que un erudito cristiano, Pedro Damián, escribió un libro en el que, por primera vez, se asoció el deseo por personas del mismo sexo con el castigo divino relatado en el Génesis“.

Ese momento, agrega Córdova, coincidió con una creciente intolerancia en la Europa medieval contra las personas hoy llamadas “LGBT”, la comunidad judía y contra quienes ejercían la prostitución.

Así, a partir del siglo XII, la palabra “sodomía” pasó a ser un “pecado” y quienes tenían relaciones con personas del mismo sexo comenzaron a ser perseguidas.

Una vez superada la discusión sobre lo que en realidad se castiga en el texto de “Sodoma y Gomorra”, algunos líderes religiosos acuden a otros textos bíblicos, específicamente a un pasaje del Levítico que cataloga de “abominación” que dos hombres se acuesten.

Lo primero es entender que el Levítico reúne las reglas sacerdotales de la tribu de Levi: los levitas. Y una de las razones por la que dos hombres no podían tener actividad sexual era por la obligación del pueblo hebreo de tener descendencia“, señala Andrés Gioeni, exsacerdote católico.

De hecho, agrega, para preservar la raza hebrea, también prohibían los matrimonios interraciales. (Ver: Andrés Gioeni, el primer exsacerdote católico casado con otro hombre).

Condena a ciertos rituales

Lo que se condenaba, entonces, no era que dos personas tuvieran una relación afectiva, sino las prácticas rituales no aprobadas por la religión de Israel.

La prohibición está relacionada con prácticas religiosas que fueron consideradas ‘idolátricas’ por la religión de Israel y que no debían ser permitidas“, señala Hugo Córdova en el texto 12 mitos acerca de las religiones y la diversidad sexual.

Ahora, la mención del Levítico de “no se eche varón con varón” forma parte de una larga lista de mandatos. Es más, de ajustarse a las cerca de 1.500 leyes allí propuestas, hoy podrían tenerse esclavos, estaría prohibido cortarse el pelo, una mujer después de haber dado a luz sería considerada impura y otra serie de normas que no tienen vigencia.

¿Por qué darle prioridad a esa mención desconociendo las otras? ¿Por qué hacer una lectura selectiva de este libro? ¿Por qué si hoy todas esas normas las pasamos por alto con la certeza de que son prescripciones antiguas, ese pasaje no?“, pregunta Gioeni.

Es entonces cuando hay quienes dicen que varios textos del Nuevo Testamento, hablan de que “los afeminados no entrarán al reino de los cielos”, pero la palabra “afeminado” se refiere en ese contexto a personas incapaces de comprometerse con la justicia.

Tanto la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento como la Biblia Cristiana o Nuevo testamento no condenan la diversidad sexual. No existe ningún texto sagrado en ninguna religión que de manera explícita condene la relación entre dos personas del mismo sexo basada en el respeto mutuo“, señala Córdova.

En realidad, el problema es más de fondo y no solamente con las prácticas sexuales entre personas del mismo sexo: muchas iglesias se oponen a todas las formas de sexualidad que no conduzcan a la procreación.

De ahí que se resistan al uso de métodos anticonceptivos y a la masturbación cuando la sexualidad también es recreativa.

“Para muchas religiones es tan pecador quien tiene relaciones sexuales con su esposa con preservativo como quien lo tiene con su pareja del mismo sexo”, Fidel Mauricio Ramírez.

El asunto es que condenar las relaciones entre personas del mismo sexo malinterpretando pasajes bíblicos es la manera que algunos grupos religiosos encontraron de legitimar sus intenciones políticas. (Ver: La mezcla entre religión y política, ¿inevitable?).

Son sectores que, incluso, han acudido al lenguaje de quienes realmente han sido víctimas para hablar de “cristianofobia” o de “activismo pro-heterosexual”. (Ver: No. La culpa no es de las redes).

Interpretación al gusto

Otro de los temas a entender es que las iglesias pentecostales (lo que muchos medios denominan, junto con las evangélicas, como “iglesias cristianas”), no comparten un método para interpretar la Biblia, ni un corpus dogmático.

Sus doctrinas no están reguladas por ningún magisterio como si lo están las demás vertientes cristianas, tanto católicas como protestantes“, explica William Mauricio Beltrán, sociólogo, doctor en estudios sobre América Latina, docente de la Universidad Nacional de Colombia y autor de la investigación Del monopolio católico a la explosión pentecostal.

Los pentecostales, continúa Beltrán, interpretan la Biblia de manera libre, con base en sus experiencias personales y en las “revelaciones” que reciben.

Su doctrina, por tanto, es formulada y reformulada lo que permite acomodarla fácilmente a los intereses del predicador, que muchas veces son políticos. (Ver: Nerú, ¿un traidor de la homosexualidad).

 “Los líderes pentecostales no requieren de un diploma en teología. Allí los teólogos tienen escasa o ninguna influencia”, William Mauricio Beltrán.

De ahí, por un lado, la importancia de que las personas religiosas moderadas contribuyan a contrarrestar el discurso de los sectores extremistas que no representan la totalidad del cristianismo. Finalmente, allí también hay voces solidarias con las luchas por la igualdad de derechos.

Quienes tanto criticaban al mundo islámico, ahora buscan crear teocracias o estados donde las autoridades gobiernen en nombre de un Dios. En países como Perú y Brasil hay bancadas evangélicas en el Congreso“, añade Fonseca.

Además, los sectores religiosos radicales quieren mantener un estado de confrontación perpetua. “Es más fácil ser extremista y apelar al pánico que hacer un esfuerzo por dialogar porque esto implica empatía y complejidad intelectual“, señala Fonseca.

“Hay muchos sectores religiosos que dicen proteger a los niños pero que se callan ante los escándalos de pedofilia de las iglesias”, Juan Fonseca.

Por otro lado, parte de la clave está en reconocer que la laicidad propia de un Estado como Colombia es producto de la evolución del cristianismo. (Ver: El camino para que Colombia sea un Estado laico).

Muchos de los conflictos que actualmente se presentan ocurren por no respetar la neutralidad que debe tener el Estado en materia religiosa. Tratar de imponer una religión para que así se legisle va en contravía del Concilio Vaticano II“, afirma el padre Múnera.

Cuando los evangélicos llegaron a América Latina, fueron pioneros en el desarrollo de una cultura democrática. “A finales del siglo XIX realizaban elecciones para elegir a sus líderes, cosa que no ocurre en la Iglesia Católica. Pero esa tradición ha venido desapareciendo“, explica Fonseca.

Acuerdos básicos

Para cambiar el panorama, es fundamental empezar a dialogar a partir de unos consensos mínimos: por ejemplo, en el reconocimiento de la dignidad de todas las personas.

Nos oponemos a cualquier tipo de discriminación, incluso por parte de líderes como los obispos, cuando intentan imponer la visión de algunos documentos de la Iglesia Católica a la hora de legislar“, afirma el padre Múnera.

 “Un cristiano debe ser crítico y tener pensamiento propio”, Juan Fonseca.

Un ejemplo de cómo empezar a encontrar acuerdos con sectores religiosos fue el papel que estos jugaron en Argentina, en 2010, durante el proceso de aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo. (Ver: Así lo logró Argentina, ¿cuándo lo hará Colombia?).

Allí, como suele pasar, el 85% de los argumentos utilizados abordaba cuestiones religiosas. Sin embargo, explica el profesor Carlos Manrique, la Federación Argentina LGBT no acudió al argumento de “Estado laico” para alejar del debate público a los sectores religiosos sino que invitó a participar de manera más activa a quienes desde una perspectiva teológica estaban a favor de este derecho.

Así, los sectores católicos apelaron al argumento de la misericordia enseñada por Jesús y que implica amor, cuidado y consideración preferentemente hacia las personas marginadas o discriminadas. Por su parte, un sector protestante señaló que la gracia de Dios es incondicional o que no discrimina porque es universal.

El triunfo del matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina no se obtuvo con una retirada de la religión del espacio público sino con una aparición militante y convencida a favor de la igualdad“, asegura Manrique.

Finalmente, la revolución del cristianismo es el amor: Jesús propone como modelo de convivencia amar a todos los seres humanos sin ninguna discriminación, lo que implica justicia y un reconocimiento de los unos a los otros en un marco de pluralidad.

El mensaje de justicia, amor y solidaridad de La Biblia no es exclusivo para las personas heterosexuales sino para todas las creyentes.

También es importante saber que las iglesias son formaciones históricas temporales y pasajeras, mientras que Dios no puede ser encerrado en la agenda de una iglesia. “Dios no tiene religión y mucho menos iglesia“, agrega Fonseca.

Por tanto, si una persona quiere ser realmente cristiana, es decir incluyente, debe empezar por apostarle a discursos y teologías renovadoras. “Cuando la teología se hace dogmática, la iglesia empieza a morir“, señala Fonseca.

En últimas, se trata de evitar que por interpretaciones manipuladas de los textos bíblicos, tantas personas sigan conviviendo con un mensaje equivocado de Dios –quienes sean creyentes– y en medio de familias, iglesias y sociedades que les niegan su carácter de criaturas perfectas tal y como llegaron a este mundo.

#ReligiónMásDiversidad, proyecto apoyado por la Fundación Open Society Institute en cooperación con el Programa para América Latina de Open Society Foundations.

Enlaces relacionados:

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5 Comentarios

  1. pues de la abundancia de corazón habla la boca y si tienes una tendencia homosexual o eres uno de ellos buscaras argumentos para justificar tu conducta y la de tus amigos pero hay una triste realidad que como las almas de sodoma serán destruidas estas almas tambien sino se arrepienten.

    • Bueno, creo que creemos en dioses diferentes. Yo creo en un Dios que hace una apuesta radical por los excluidos, por los pobres y marginados. Un Dios que es capaz de entregar su vida por amor y nos invita a amar sin límites. Creo en el Dios revelado en Jesucristo y no en el promovido por los fariseos, que traicionaron el mensaje de amor por imponer normas que ni ellos mismos podían cuamplir, alejando a hombres y mujeres del amor paterno de Dios. Te respeto profundamente pero creo que hablamos de teologías diferentes.

  2. – DESCONOCER QUE LOS TEXTOS BÍBLICOS TIENEN UN CONTEXTO ES UNA MANERA DE MANIPULARLOS PARA HACER CREER QUE DIOS CONDENA A LAS PERSONAS LGBT.
    Esto es parcialmente cierto, es cierto que el texto debe ser interpretado en su contexto, pero no es cierto que al ser bien interpretada la biblia es pro LGBT. Ningún texto de la biblia, bien interpretado en su contexto fomenta la práctica homosexual.
    También hay que tener en cuenta que atribuirle un contexto al texto que no es exactamente su contexto real, puede terminar en una interpretación sesgada, normalmente a la conveniencia del interprete.
    – Además, es fundamental diferenciar entre “homosexualidad” y “prácticas sexuales entre personas del mismo sexo”. En la Biblia no hay más de cinco versículos que hablen de esto último, algo muy distinto de “homosexualidad”, palabra que describe parte de la identidad de una persona y que va más allá de una práctica sexual.
    1 Corintios 6:9 diferencia entre malaikos, que se traduce por afeminado, hace referencia a un varón suave, que no tiene actitud masculina y arsenokoitai que se traduce por “varones que duermen con varones”, es una palabra compuesta entre varón y koites que es cama o acostarse con.
    La biblia no habla del género porque para el pensamiento bíblico la homosexualidad es una decisión una forma equivocada de expresar nuestro impulso sexual o sexualidad. Como cualquier pasión o apetito debe satisfacerse bajo las normas de Dios para que no nos causen daño.
    – EN LA BIBLIA NO HAY NINGÚN TEXTO EN EL QUE JESÚS CONDENE A UNA PERSONA POR SER LGBT.
    Aquí es necesario acotar que la biblia es un todo, es la revelación de Dios no por partes sino en su totalidad, en este sentido lo que dice Jesús es parte de un todo y aunque es relevante, Jesús no tiene que abordar todos los temas teológicos de la Biblia. Otra cosa es que Tampoco hay ningún texto que incentive que se practique la homosexualidad o el ser LGBT.
    Por otro lado la salvación no se da o se quita a decisión de un grupo religioso o por el punto de vista de un grupo, la salvación es de Dios, no es por obras y solo es a través de Cristo.

    – “Tanto la Biblia Hebrea o Antiguo Testamento como la Biblia Cristiana o Nuevo testamento no condenan la diversidad sexual. No existe ningún texto sagrado en ninguna religión que de manera explícita condene la relación entre dos personas del mismo sexo basada en el respeto mutuo“, señala Córdova.
    1 Corintios 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os engañéis: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

    EL MENSAJE DE JUSTICIA, AMOR Y SOLIDARIDAD DE LA BIBLIA NO ES EXCLUSIVO PARA LAS PERSONAS HETEROSEXUALES SINO PARA TODAS LAS CREYENTES.
    En estoy totalmente de acuerdo, y apoyo también que muchas iglesias suelen ser homofóbicas.
    Pero el error de los religiosos de utilizar textos para justificar sus odios o miedos es el mismo error de los LGBT que tienen fe, cuando usan la biblia para justificar su actuar.

    • Puedo estar de acuerdo en muchas cosas que señala a lo largo del texto. Sin embargo, es importante entender la diferencia entre práctica homosexual e identidad homosexual, así como el amor entre personas del mismo sexo. Si analizamos los textos bíblicos, lo que realmente se condena son las prácticas homosexuales en cuanto expresiones de de prácticas paganas. Así mismo, es importante entender que el actual canon bíblico, tanto Alejandrino como el Palestinence ha pasado por la mediación de intereses religiosos y politicos, que en muchos momentos responde más a intereses humanos que al profundo mensaje de la liberación que Dios tiene para todos y todas… así mismo, no se puede desconocer que a lo largo de la Biblia se muestran expresiones de amor profundo Entre personas del mismo sexo (no solo filial sino herotico) como es el caso de Rut y Moemí o David y Jonathan (pues el mismo David sostiene que el amor del joven militar le es más agradable que el de cualquier mujer. No obstante, el caso no es convencer a partir de justificaciones bíblicas a cerca de la no condena de las identidades LGBI en la biblia sino, comprender que desde la teología Católica Romana es improcedente seguir utilizando argumentos bíblicos descontextializados para condenar algo que apenas se define hasta el siglo XIX, como es la homosexualidad. En pocas palabras, la Biblia no condena la homosexualidad porque lo que está palabra surge en la psiquiatría muchos siglos después de que fueran escritos los textos bíblicos. El problema es que al traducir los textos, que no es otra cosa que interpretarlos, se utilizó la palabra inglesa homosexuality, en español homosexualidad, para hablar de: los sodomitas ( cuyo pesado no es la homosexualidad), de los amanerados ( que no hace referencia a una identidad de género sino a la cobardía para hacer frente a los desafíos que representa la predicación del evangelio). Son muchos los trabajos que existen al respecto y que si le interesa profundizar al respecto podría ponsultar en la página de Otras Ovejas Argentina, en la sección de estudios bikinis; se trata de investigaciones muy serias, desarrolladas por importantes exégetas.

      • 1: En el pensamiento antiguo testamentario diferencia radicalmente entre el sexo y el amor. Para los judíos el amor no tiene nada que ver con el impulso o expresión sexual, la combinación de estos conceptos se da con el pensamiento griego,filios eros, etc .

        En ese contexto ni Rut ni David tienen algo sexual de por medio en sus expresiones de amor. Ver esos textos bajo los conceptos que nosotros manejamos acerca del amor y la sexualidad genera una mala interpretación. Descontextualiza el texto.

        2: Si vamos a destazar el canon ningun libro se salva, o se salvarían solo los que nos convienen para justificar nuestro pensamiento. Al igual que Lutero que por su lucha y contexto no se llevaba tan bien con el libro de Santiago.
        Si solo vas a darle valor a lo que te conviene estas haciendo una fe a tu medida y conveniencias.

        3: Creo que Dios dice con claridad en la Biblia y repetidas veces lo que quiere enseñarnos, no dice cosas a medias o de forma escondida, si sería pro LGBT lo diría con claridad. Una parábola? Algun proverbio? Por lo menos alguna mención clara sin recurrir a contextos acomodados a subjetividades o eliminando libros del canon que no apoyan tu pensamiento?

        4. La identidad de todo ser humano que cree en Dios esta rendida a lo que Dios desea de nosotros, no depende de nuestros gustos o pasiones. Se supone que el es nuestro Señor, Señor tambien de mi sexualidad, identidad, sexo etc. Xx o xy eso es determinado por Dios, a menos que alguien sea alguna otra combinación. Tengo que honrar a Dios como xx o xy.

        5. Se que tu tienes un punto de vista, yo tengo el mío, al final por sobre cualquier teología esta nuestra comunión personal con Dios, en la que nadie mas es importante solo Dios y nosotros.

        Estoy seguro que aunque pensamos diferente eso no debería ser pretexto para menguar el amor que es tambien respeto entre todos.

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