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Hablemos de niños y niñas LGBT y del bullying que viven

Género, diversidad sexual y cambio social.

Aunque se empieza a hablar de bullying escolar con mayor frecuencia, existe una resistencia notoria a admitir que existen niños y niñas LGBT y que muchos de ellos sufren acoso y violencia en el colegio.

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Lina Cuellar, directora de Sentiido y Julio Dantas, director de Todo Mejora Chile, durante la presentación de los resultados preliminares de la Encuesta regional de clima escolar LGBT en América Latina en UNESCO (París). Foto: UNESCO

Sentiido, junto con otras siete organizaciones de América latina, fue invitado a la sede de la UNESCO en París para presentar los resultados preliminares de la Primera Encuesta de clima escolar LGBT en la Reunión ministerial internacional sobre las respuestas del sector de la educación a la violencia por razones de orientación sexual e identidad o expresión de género (mayo 18 y 19).

La encuesta de clima escolar se llevó a cabo entre diciembre de 2015 y marzo de 2016 en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay, con el apoyo de las organizaciones GLSEN y Todo Mejora Chile.*

Por su parte, el objetivo de la reunión convocada por UNESCO fue exponer la situación de niños, niñas y adolescentes LGBT en los colegios del mundo e informar y escuchar a delegados gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil sobre cómo enfrentar este tipo de violencia.

Ministros de educación y delegados gubernamentales de 60 países asistieron a la reunión. Llamó la atención la significativa presencia de representantes de países centroamericanos, mientras que de Suramérica solo hubo dos y ninguno de ellos era de Colombia: Bolivia, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Panamá.

Uno de los puntos más importantes de la reunión, y que destacó el Director General Adjunto de la UNESCO, Getachew Engida, fue reconocer que en muchas ocasiones, cuando hablamos de inclusión LGBT, no nos referimos especialmente a niños, niñas y adolescentes LGBT.

Pareciera entonces como si la inclusión LGBT estuviera orientada principalmente a adultos, por el temor que aún existe de hablar de la diversidad sexual y de género en menores de edad.

Uno de los mayores énfasis que se hizo durante la conferencia es lo irónico que resulta que los colegios, donde debería primar la inclusión y la enseñanza en todos los niveles, sean los espacios donde la mayoría de niños y niñas LGBT se sienten inseguros y amenazados por su identidad.

Esto tiene efectos negativos en su autoestima, su desarrollo personal, sus niveles académicos y en la permanencia en la institución.

A los políticos y a muchos educadores les causa conflicto asociar la diversidad sexual y de género a la infancia y a la adolescencia, como si esto fuera convertirlos en algo que “no deben ser” para su edad: personas que viven su sexualidad desde pequeños y que esto es fundamental para su formación como seres humanos.

¿Qué significa que tan pocos países hayan enviado representación de sus ministerios a esta reunión? Es algo que hay que evaluar.

Podría pensarse, por ejemplo, que la existencia de niños y niñas LGBT en los colegios es considerado como un asunto menor (o inmoral) por parte de las autoridades, teniendo en cuenta que hay otros problemas socioeconómicos de la educación como la cobertura, la calidad o la formación de los maestros, a los que hay que prestarles mayor atención.

Sin embargo, como afirmó la Alta Comisionada Adjunta de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Kate Gilmore, “muchas encuestas en el mundo muestran que la violencia homofóbica y transfóbica disminuye la seguridad y la posibilidad de los niños de terminar sus estudios exitosamente”.

Casos ejemplares

Evelyn Myriam Silva, directora de la Fundación Transitar en Chile y madre de una niña trans de 7 años, compartió su experiencia con las innumerables barreras que encontró al exigir que los colegios respetaran la identidad de género de su hija.

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Evelyn Myriam Silva, madre de una niña trans y directora de la Fundación Transitar de Chile. Foto: UNESCO

“En Chile -afirmó- existe una práctica recurrente: los colegios no quieren recibir a más de un estudiante trans, porque les parece demasiado. Por el lado amable, está bien que haya un colegio por niño trans, porque así se capacitan más personas, pero también es un ‘extraterrestre’ por colegio y por lo tanto son más propensos a la discriminación”.

Y si en América latina la situación es compleja, no es mucho mejor en otros países de África y Asia. Susi Fitri, la presidenta de la Asociación de orientación y consejería de Indonesia, explicó cómo en su país muchas personas creen que ser LGBT es no ser un buen indonesio.

Esta afirmación explica de manera muy acertada cómo, aunque haya leyes que respeten la diversidad sexual y de género en los países, puede suceder que las tradiciones y los ideales de “buena ciudadanía” sean mucho más fuertes.

Por lo tanto, el género y la sexualidad están ligados a una ciudadanía ideal que no puede salirse de la llamada “familia tradicional” y de los comportamientos que garanticen un orden establecido por largos años de repetición y aprobación social.

Los que sí

Por su parte, países como Australia, Malta, Japón, Suazilandia, Indonesia y Costa Rica, entre otros, presentaron experiencias de elaboración e implementación de políticas de inclusión escolar de niños, niñas y adolescentes LGBT, a raíz de la recolección de datos y de buenas prácticas en los colegios de sus países.

También hay muchas regiones que muestran preocupación por la existencia de diferentes formas de violencia contra niños LGBT y son especialmente organizaciones de la sociedad civil las que más han impulsado que los gobiernos le presten atención a este fenómeno.

Por ejemplo, teniendo en cuenta que Suazilandia (África del Sur) es un país de cien mil habitantes, regido por una monarquía absoluta y con una fuerte influencia étnica y religiosa, llama la atención que la infancia LGBT sea motivo de atención por parte del gobierno.

De hecho, este país, junto con Botsuana, Namibia y Lesoto, participó en una encuesta regional de clima escolar LGBT que demostró los altos niveles de violencia escolar a los que son sometidos los niños y niñas LGBT a diario.

“En nuestro país hay unas normas sociales muy arraigadas y por lo tanto son un reto importante para lograr la aceptación no solo gubernamental, sino también por parte de la ciudadanía”, afirmó Phineas Langa Magagula, Ministro de educación de Suazilandia.

Los retos de la educación globalizada

La diversidad sexual y de género, además de ser un factor que motive el abuso y la violencia contra la infancia y la adolescencia LGBT, también está atravesada por factores como la pertenencia étnica o racial, el estatus de refugiados o inmigrantes, la religión, la discapacidad, entre otras.

Muchos niños y niñas, por lo tanto, no solo deben enfrentar su autoaceptación como personas LGBT, sino también como personas con alguna discapacidad o pertenecientes a alguna tradición religiosa que choca con quienes quieren ser y con la aprobación social.

En el caso de los inmigrantes y los refugiados, su estatus muchas veces indefinido y permeado por la desprotección en el acceso a derechos básicos como la comida, la educación y un techo, hace que su orientación sexual o identidad de género tenga aún más barreras para la aceptación, pues se convierten en extranjeros legales y culturales.

No solo no pertenecen al país al que llegaron y por lo tanto no comparten sus tradiciones: también son diferentes en su identidad género o en su sexualidad.

Por otra parte, bien sabemos que Internet ha representado un cambio significativo en el acceso a la información. Muchos niños, niñas y adolescentes han podido encontrar respuestas a las preguntas que les surgen sobre su género y sexualidad sin necesidad de pasar por el filtro de profesores, padres o bibliotecarios que regulan lo que están leyendo.

Kihei Maekawa, Viceministro de Educación, ciencia y deportes de Japón, explicó cómo el más reciente informe de Human Rights Watch sobre bullying LGBT en el país, mostró cómo cada vez más jóvenes están buscando información sobre diversidad sexual y de género en los comics de manga.

Este dato es más que una curiosidad. Puede darles ideas a los gobiernos y a las organizaciones de la sociedad civil sobre cómo las formas de acceso a la información están cambiando en las nuevas generaciones.

A su vez, pueden ser mecanismos más efectivos para representar la realidad de muchos niños y niñas LGBT sin necesidad de entrar en tecnicismos sino, al contrario, por medio de la exploración visual de la complejidad y la riqueza de la sexualidad humana.

La Reunión Ministerial dejó muchas preguntas, tareas e ideas para replicar. En el caso de Colombia, una de ellas sería preguntarle al Ministerio de Educación Nacional por qué no envió a nadie al encuentro y si estaría dispuesto a firmar el “Llamamiento Ministerial a la Acción” que los delegados de los 27 países sí firmaron para comprometerse con la disminución de la violencia escolar por razón de identidad de género y orientación sexual.

*Las organizaciones latinoamericanas que participaron en la encuesta de clima escolar LGBT fueron: Cien por Ciento Diversidad y Derechos (Argentina), Grupo Dignidade (Brasil), Todo Mejora (Chile), Sentiido (Colombia), Colombia Diversa (Colombia), Cojess (México), Promsex (Perú) y Ovejas Negras (Uruguay).

A continuación, algunas imágenes del evento:

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