Inicio En mis zapatos Nunca pensé que iba a tener un hijo homosexual, ¿qué hago?

Nunca pensé que iba a tener un hijo homosexual, ¿qué hago?

La opinión de los/las lectores/as y colaboradores/as es personal y no compromete necesariamente la opinión de Sentiido ni de institución alguna.

La mayoría de papás aman a sus hijos como son y quieren lo mejor para ellos, pero muchas veces cuando se enteran de que su hijo es LGBT sienten miedo, culpa y vergüenza. ¿Qué hacer?

Por: Martha Escamilla*

un hijo homosexual, ¿qué hago?
A muchos papás les ayuda escuchar en grupos de apoyo cómo otros padres han manejado el hecho de tener un hijo LGBT. Significa poder hablar abiertamente del tema sin sentirse señalados o excluidos.

¿Nunca se le pasó por la cabeza que su hijo/a fuera lesbiana, gay, bisexual o trans (LGBT)? O ¿Sospechaba que lo fuera y simplemente estaba esperando a que él o ella se lo expresara? ¿Preferiría no haberlo sabido? ¿Siente alivio ahora que se ha enterado porque ya entiende muchos de sus comportamientos pero experimenta miedo, culpa, ansiedad y vergüenza? ¿No sabe a quién decírselo?

Estas son preguntas que algunos papás y mamás se formulan cuando se enteran de que su hijo es LGBT. Finalmente, se trata de orientaciones sexuales e identidades de género estigmatizadas. Sin embargo, hay muchos papás que han pasado por esta situación y la han superado con éxito.

“La aceptación de la familia es clave para disminuir el riesgo de abuso de sustancias psicoactivas, de depresión y de suicidio”.

De hecho, la mayoría de padres quieren lo mejor para sus hijos pero se angustian al pensar que por ser LGBT puedan sufrir o les vaya a tocar más duro en la vida. Y tienen razón en sentir miedo porque aún pasa que muchas personas LGBT son agredidas y asediadas, atentando contra su dignidad y sus derechos humanos.

El trabajo de los activistas y organizaciones LGBT es muy valioso. Pero todavía en muchos países ser LGBT se castiga con cárcel o con pena de muerte. También, por esta misma razón, muchas personas son despedidas de su trabajo o agredidas por las calles.

Primer paso, respirar profundo

Cuando un papá o una mamá enfrenta una situación que supera su capacidad de respuesta o vive un estrés prolongado, puede sentirse agobiado. A esto se suma el miedo de que su hijo sea excluido, discriminado y víctima de bullying. Es entonces cuando muchos padres experimentan remordimiento y sentimientos de culpa o de vergüenza.

Cuando estamos estresados, la respiración se corta y se agita. Así que la primera sugerencia es ponerse una mano sobre el pecho mientras siente su respiración. Esto ayuda a estar presentes y a ser conscientes de las emociones, especialmente de aquellas incómodas de las que se intenta escapar.

“No podemos permitir que el odio les quite derechos a las personas”.

¿Es mi hijo realmente gay o será que me lo dijo en un momento de rabia? Y ¿qué tan gay será? Son otras de las preguntas que muchos padres me formulan en su desconocimiento sobre la diversidad sexual y de género y en un intento por aliviar su confusión. Piensan que sería más fácil si su hijo no fuera LGBT, pero la realidad es otra: si él o ella así lo expresaron es porque están seguros y han tenido mucho tiempo para reflexionarlo. Si lo gritó en un momento de furia, fue porque no aguantó más y no tenía mucho que perder.

De hecho, por la presión social muchas personas LGBT intentan no serlo, pero está claro que ni la orientación sexual ni la identidad de género se eligen. Algunas personas LGBT me dicen que sienten culpa y dolor por defraudar a sus padres al no ser el hijo que esperaban. Y es muy posible que por temor a decepcionarlos hayan aguantado mucho tiempo antes de expresarlo.

“Nadie es responsable de la orientación sexual ni de la identidad de género de otra persona”.

Lo cierto es que un niño LGBT inmerso en una cultura homofóbica, además de ser más proclive a una baja autoestima, la pasa muy mal. Cuando una persona se ve atacada, aislada e ignorada, su nivel de estrés aumenta y la respuesta ante el peligro se activa.  Pero no puede defenderse porque no tiene apoyo, está ocultando información y su respuesta queda bloqueada, lo que afecta su sistema nervioso y muchas veces esto es causa de insomnio, dificultad de concentración, ansiedad, rabia, poca tolerancia a la frustración, depresión y apatía, entre otros.

¿Se volverá mi hijo adicto?

¡Difícil saberlo! Pero si la persona recibe apoyo, muy posiblemente no acudirá a sustancias psicoactivas para manejar el dolor, el estrés y el miedo que el rechazo y la discriminación representan. Los papás pueden expresarle a su hijo que necesitan tiempo para trabajar en sus prejuicios y contarle cuáles son, pero advirtiéndole que el problema no es que su hijo sea quien es. Lo importante es no decir frases de las que pueda arrepentirse, así las estén pensando.

Hay padres, hermanos u otros familiares que le dicen a la persona LGBT que ya no es parte de la familia, lo que resulta supremamente doloroso. Recuerdo un padre que me dijo: “hubiera preferido que mi hijo me dijera que era ladrón, lo hubiera ido a visitar a la cárcel, pero no puedo aceptar que sea homosexual”.

“No tengo duda de que la mayoría de papás aman a sus hijos y quieren lo mejor para ellos”.

La mejor manera de ayudar a un hijo LGBT es sanando la vergüenza que se experimenta y descubrir que ese sentimiento no tiene nada que ver con la orientación sexual o la identidad de género de su hijo. Hay unos padres que dicen no querer incomodar a los demás, cuando en realidad están proyectando en los otros su propia incomodidad.

Estoy triste

Es inevitable que los papás tengan planes y fantasías sobre el futuro de sus hijos y al saber que es LGBT es común que sientan una pérdida respecto de lo que tenían en mente. Lo importante es saber que ese hijo sigue siendo la misma persona de siempre y que con el apoyo de la familia y de sus amigos, podrá tener una vida como la de cualquier otra persona. Ahora, puede que encuentre una pareja y tenga hijos como puede que no. Finalmente esto no depende de ser o no LGBT.

Buscar ayuda

En caso de necesitarlo, las familias que buscan ayuda psicológica fortalecen su relación porque aprenden a dialogar y a respetar. Encuentran un espacio para hablar libremente de las emociones contradictorias que pueden estar experimentando: vergüenza y orgullo, amor y odio, aceptación y rechazo… En todo caso, nada que signifique que un papá ya no quiere a su hijo. A propósito, recomiendo leer esta carta de Freud a una madre.

Grupos de apoyo

Muchas veces la angustia y el miedo de los papás son por no saber si los amigos y el resto de la familia van a aceptar a su hijo LGBT. De hecho, frases como la de Jair Bolsonaro, presidente de Brasil, de “sería incapaz de amar a un hijo homosexual. Prefiero que un hijo mío se muera en un accidente a que aparezca con otro hombre“, poco ayudan. Así como la del Papa Francisco en 2013 cuando reafirmó la posición de la Iglesia católica de que los actos homosexuales “son pecaminosos”.

“Las personas no nacemos vulnerables: la sociedad nos hace vulnerables”

Sin embargo, ayuda mucho escuchar en grupos de apoyo cómo otros padres han superado estas situaciones. Es poder hablar abiertamente del tema sin sentirse señalado o excluido. Es posible que en este proceso se creen nuevas amistades y se cierren otros círculos.

¡Ojo! Esto ha pasado…

Alan Turing (1912-1954): este británico, uno de los padres de la informática y quien ayudó a descifrar los códigos nazis, fue internado en un centro para ser sometido a una castración química por haber cometido “actos impuros”. Se suicidó dos años después (aunque también se dice que pudo haber sido asesinado).

Justin Fashanu (1961 – 1998): fue uno de los primeros futbolistas en contar que era homosexual. Se suicidó por el escarnio al que fue sometido después de una falsa acusación de agresión sexual.

Oscar Wilde (1854 – 1900): escritor y poeta de origen irlandés condenado a dos años de trabajos forzados al ser acusado de “indecencia grave”.

Federico García Lorca (1898 – 1936): poeta y dramaturgo español acusado entre otras de “ser homosexual”. Fue fusilado.

Películas recomendadas:

Oraciones por Bobby
Identidad borrada 
Charla TED: ¿Por qué pienso como pienso?

Enlaces relacionados:

“Lo de menos es que mi hijo sea gay, lo importante es él como ser humano”
“La vida y Dios me premiaron con un hijo gay”
Aceptar a los hijos LGBT
“Creo que soy mamá de un niño trans”
“La vida me preparó para tener un hijo gay”
La historia de Camille, la hija de Fanny Kertzman
Carta abierta a mi mamá

El día en que nació David Alexis

* Psicóloga: www.marthaescamilla.com

1 Comentario

  1. El tener Orientación hacia hombres o mujeres Así sea gay, lesbiana, trans, y bisexual..no te hace menos todos somos igual, todos tenemos defectos y virtudes.. Yo soy gay cuando le dije a mi mamá que era gay yo tenia miedo de que. Me rechazará o me pegara por que era el único hijo de dos hermanas.. Pero al contrario me apoyo y simpre estuvo en los malo y buenos momentos simpre esta con migo y me apoya en las decisiones que tomo la amo mucho por que es mi ejemplo es mi todo para simpre.. Yo pase por muchos maltratos por parte de mi familia pero simpre estuvo ahí. Mi mamá para defenderme de todos y todas y hasta ahorita que tengo 24 años me ha apoyado en todo… ❣️Gracias mamá por ser parte de mi vida Te amo❤️❣️

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here